Un desafío: sé extraordinariamente amable

Dedica una hora a ser extraordinariamente amable. Sin pasarse, o es decir, sé extraordinariamente amable pero con cabeza, sentido y respeto.

A ver qué pasa.

Una hora, solo una hora, ¿por qué no hoy?

Si sale bien, ya te piensas si quieres repetirlo.

Miguel de Luis Espinosa