Transforma un cuaderno en una agenda GTD

Una de las dificultades que a veces se encuentra a la hora de implementar el método GTD (“Organízate con Eficacia”) de David Allen; o cualquiera que se salga de lo tradicional, es que es difícil encontrar agendas o dietarios comerciales que se adapted perfectamente. Lo normal es encontrarte la típica página de datos personales, un calendario que apenas dispone de espacio para los eventos de día completo, algunos plannings y las típicas páginas de informaciones varias (hoteles, diferencias horarias, distancias…) que casi nunca miramos.

Sin embargo, y hasta que los de las papelerías se pongan las pilas, podemos nosotros mismos hacernos una agenda anual con cualquier cuaderno. Basta que tenga unas cincuenta páginas. Podéis usar un Moleskine si queréis, pero la prueba la hice con un cuaderno escolar de los más baratos comprado en un Carrefour de Bucarest -el que está cerca de la Regie por ser más exactos…

## Necesitas

1.- Un cuaderno que tenga, al menos, unas cincuenta páginas.

2.- Un bolígrafo u otro material de escritura.

## Instrucciones de Fabricación.

Reserva la primera página para tus datos personales.

2ª a 13ª Encabezálas con los nombres de los meses.

Siguientes 31 páginas: Encabezálas con los números de los días del 1 al 31. Sólo una vez.

Páginas restantes: Úsalas para tus listas de tareas contextuales, proyectos, etc…

## Modo de uso del calendario.

Los que conozca GTD ya se imaginarán por donde voy. Con un lápiz vas anotando las tareas y proyectos del mes corriente en la página correspondiente a su día. Los de los otros meses, en la página de su mes. La pega es que, a final de mes hay que borrar las notas del mes anterior y trasladar las del nuevo.

Por supuesto también se puede tener un cuaderno por trimestre, o incluso por mes, ahorrando trabajo y teniendo, aún así, una agenda económica que puede llevarse a cualquier parte y archivarse sin dificultad.

Por supuesto, es mejor usar una agenda de hojas intercambiables, pero esto vale muy bien como solución de emergencia o cuando uno tiene que mirar hasta el último euro.

de Miguel de Luis Espinosa