Ola acechante, haikú

ola nocturna
silenciosa acechante
¡ve a por ella!

De nuevo el piragüismo me da motivo para un poema. Los haikus los encuentro en mi vida normal y mi vida normal últimamente ha tenido mucho piragüismo. Este en concreto viene de la experiencia de palear a la víspera de la noche, —permíteme el símil—, que llega un momento en la oscuridad que apenas notas las olas, pequeñas para casi todos menos un surfski*, y en medio de una serie te topas con ella. No hay tiempo para nada, ni siquiera quieres cambiar de dirección o evitarla porque estás en medio de una carrera, aunque sea solo un entreno, no queda sino sonreír y palear más fuerte. O solo palear más fuerte, con eso vale.