Publicado en estudiantes

¿Tiempo de hacer oposiciones?

En España estos son años de muchos opositores y pocas plazas. Dicho de otra manera, objetivamente, y siendo todas las demás condiciones iguales, hoy es más difícil obtener plaza.

Siendo así merece la pena mirar la realidad de frente y tratar de estimar aquellas personas que deberían buscar otra opción.

¿Quién no debe opositar?

1. Quiene necesite trabajo a corto plazo.

Desde que sale la convocatoria al examen, y desde el examen hasta que puedes tomar posesión puede pasar facilmente un año. Por ello quien busque en la oposición una solución rápida a un problema acuciante de estabilidad económica debe buscar otra opción.

Sin embargo, sí es cierto que pueden ofrecer un camino más rápido al empleo que embarcarse en una carrera universitaria.

2. Quien odie la Administración Pública

Quien desconfia del Estado puede tener excelentes razones para ello, pero raramente será buen fuencionario y difícilmente podrá estudiar durante meses.

En sentido opuesto, quien ame el servicio publico debe opositar, aunque éste no sea el año.

3. Quien sea inconstante.

Antes de opositar deberá resolver ese problema. O usar las oposiciones para quitarse ese problema, pero que sea pronto. Es difícil sacar plaza a la primera y más en estos tiempos.

4. Quien tenga vocación de empresario

O de cualquier otra cosa que sea incompatible con la función pública. Sí, es cierto que son malos años para emprender, pero peores para competir a medio gas con aquellos que verdaderamente quieren.

5. Quien desee mucho dinero

La función pública no ofrece los dineros que puedes llegar a ganar montando tu propia empresa.

6. Quien carezca de paciencia

Hasta que no se implemente otro modelo, de largo, lo que más importa en la Administración es la antigüedad. Sí, ya sé que ahora estáis pensando en una plaza, la que sea, pero la vida sigue tras las oposiciones y si lo que buscáis es una carrera meteórica aquí no hay.

7. Quien no esté decidido a triunfar, tarde o temprano

Sin duda la persistencia es la máxima virtud del opositor, sobre todo en tiempos de carestía. Es poco probable que saques plaza a la primera, y si lo haces lo más probable es que sea una interinidad. Calma, si sigues adelante, otros aflojarán antes que tú. Y piensa que he dicho aflojarán, con que bajen el ritmo te basta.

Publicado en estudiantes, productividad

Como aprobé las oposiciones

Un artículo de Marta U

Empecé a opositar hace unos años y justo acabo de aprobar. Cuando apruebas ves el pasado un poco nebuloso y lo recuerdas como una mala época, pero no te acuerdas bien (y eso que he terminado hace un par de meses).

La cárcel

La sensación del “periodo de reclusión” es de eso, un tiempo de impotencia, de ver al resto de tus amistades hacer deporte, viajar, salir, entrar, tener dinero, entre otras cosas. No tienes tiempo, no tienes dinero y, casi, no tienes ganas ni energía (ni física ni mental) para vivir. Solo piensas en “cuando apruebe o termine…”.

Además está la presión laboral de que estás sacrificando experiencia laboral por una probabilidad de aprobar; y la presión social porque muchas personas a tu alrededor no te entienden y tienes conflictos con tu pareja e incluso algún amigo.

buscas excusas para dejarlo todo

En mi caso, tardé unos años, así que además observas cómo la gente ya te ve como si fueses una cara dura o una irresponsable o, lo que es peor, una retrasada mental (no sé hasta qué punto te ven así o eres tú la que modifica la realidad porque te da vergüenza). Cuando pasa más tiempo te sientes en un punto en que te cuestionas si merece la pena o si eres capaz realmente, porque puede que seas más tonta de lo que pensabas, puede que ése no sea tu destino… Tu cabeza da vueltas y hasta te buscas excusas para dejarlo todo. Luego ves el abismo… lo dejo ¿y ahora qué? ¿quién te reconoce el esfuerzo realizado? ¿las empresas privadas quieren a “una fracasada”?.

La verdad es que conozco a bastante gente que lo ha dejado, es curioso ver cómo hasta “grandes rivales” abandonan. Por no decir de otros “grandes rivales” que caen en los exámenes, eso no es curioso, es sorprendente. En serio, estas cosas pasan, es decir, nadie lleva tatuado “aprobado” en la frente.

Prueba de madurez

Nuestros límites son mucho más altos de lo que creemos

Lo que creo que es lo más importante es saber que ésto es una montaña rusa, unos días eres la mejor y otros solo encuentras sentido a dejarlo todo. Así que sabiéndolo, hay que darse respiros e incluso unas vacaciones, si aún con todo tu salud mental exige dejarlo todo, pues se deja y punto. Está la madurez individual de ver los límites propios que, viendo lo visto, son muchísimo más flexibles y altos de lo que creemos.

También creo que es importante relativizar el sentimiento de culpa por salir, hacer cosas, perder el tiempo, no organizarme bien, hacer demasiado perfectas las cosas, no avanzar más rápido, no entender tan rápido como otros. Aquí también es una prueba de madurez, verte como eres, con tus puntos fuertes y flojos, comprender que es tu ritmo de estudio, memorización, comprensión…

Sólo vale pensar en positivo

Si no puedes pide ayuda a quien ve tu aprobado

Vamos que las presiones externas anteriores están ahí, pero la presión personal es éso, personal. El equilibrio es exigirte, sabiendo que cada vez das más de sí; pero sin machacarte si no consigues todos tus propósitos. También es fundamental sólo hacer caso a las personas que creen en tí y al resto relativizarlas. Y también animarte a tí misma, aquí cada cual tiene sus trucos: verse reflejada en un deportista (la selección española de fútbol, Nadal, Alonso…); ponerse frases de ánimo en la pizarra; visualizar el objetivo (la celebración de aprobado, la vida que tendrás,…). Solamente vale pensar en positivo; si no puedes tú, ese día o momento, pide apoyo a aquellos que “ven tu aprobado”. Si con todo ésto abandonas o no apruebas, no te sientas mal, has hecho un esfuerzo que muy poca gente es capaz, eres genial o por lo menos, excepcional. Con el tiempo todo se ve distinto.

Sí se puede

Creo que he sido caótica, pero todo ésto es lo que he sentido y además he podido compartir con algunas otras personas cuando opositábamos. Espero ser de ayuda porque estas cosas se agardecen mucho, no estás sol@ Y además eres normal (es que se llegan a pensar cosas muy raras, ¿verdad?).

Ah, y… ¡¡¡SE PUEDE!!!, increíble ¿verdad?.

Publicado en estudiantes, productividad

12 Claves para aprobar oposiciones

Soy feliz. La razón es que según la propuesta de resolución del pasado Lunes (escrito el 10 de marzo de 2009) soy funcionario. De un golpe, y a expensas de que se confirme, se me ha caído la losa de la crisis de los hombros. Por ello me gustaría compartir algunas claves para que otros puedan sacarlas también. Son principalmente mis reflexiones y están destinadas a oposiciones de nivel medio y bajo, las que he preparado. La mayoría son también útiles para cualquier estudiante o quien afronte cualquier tipo de competición.

1 Que no os asusten los números.

Se presenta mucha gente a cualquier oposición. Vale, es normal, como a cualquier cosa en la vida que valga la pena. Pero tranquilos, la mayoría no lo va a intentar en serio. No voy a decir nada más porque ya lo traté extensamente en otro artículo, “Aunque muchos compitan, no desesperéis“.

2 Información, repito información.

Ni de bromas -que fino que estoy- penséis que con leeros los folletos de las academias tenéis suficiente. Preguntad, preguntad a personas reales, que conozcan el tema. Buscad a algún conocido que sea funcionario o interino y que os aconseje, especialmente de la oposición que buscáis aprobar. Esto es lo que necesitáis saber: Por supuesto los datos esenciales de la convocatoria: titulación requerida, si es libre (puede presentarse todo español y muchos extranjeros*) o restringida a los ya funcionarios, nivel y temario. Que academia acudir. En teoría uno se puede preparar solo, pero no os lo aconsejo en absoluto. No os fiéis por tener una licenciatura en derecho o consideraros un fiera con el ordenador. En caso de duda, id a la que tenga mayor número de aprobrados. Todo lo demás son cuentos. Como se desarrollan los exámenes. En qué consisten exactamente. No os fiéis. Un examen “práctico” puede (o no) ser un bonito examen de desarrollo de diez preguntas a hincharte a escribir en el que, so pretexto de un supuesto práctico te fusilan a preguntas sobre el temario. Cuanto suelen tardar en dar las notas. Esto es para que no os desesperéis. Ya os adelanto, que mucho, mucho, mucho. (Entre otras cosas porque siempre hay reclamaciones) Que temarios comprar, aunque esto lo suele dar la academia que os prepara. Sueldo real que se cobra al mes. Lugares o servicios a donde puedes ser destinado. Esto en algunos casos puede ser decisivo para animarte a hacer o no la oposición. No es lo mismo trabajar en las oficinas de un institución penitenciaria que directamente en los módulos.

3 Lo primero la instancia

(Esto va para novatos y novatas) La instancia es el “papelito” que tienes que rellenar con tus datos. Comprueba que tienes el adecuado para tu oposición. En muchos casos lo puedes conseguir en la página web de la institución, o incluso presentarse online. Compruebas que tus datos están correctos y completo. Lo firmas. Pagas las tasas en un banco o caja de ahorro. Los parados con tarjeta están exentos pero, mira la letra pequeña, hay que demostrarlo. Comprueba que tienes todos los documentos necesarios. Eso sí, presenta la instancia antes de que se acabe el plazo. Aún si está defectuosa luego puedes subsanar (ellos te dan el plazo) Por eso si te falta un documento y ya no tienes tiempo presenta la instancia igualmente y ponte desde ya a conseguirlo. Las instancias fuera de plazo no sirven para nada. Te excluyen y tan felices. Me imagino que te devolverán el dinero de la tasa, pero no sé el procedimiento porque a mí no me ha pasado. La Ley del largo nombre, o Ley 30/92 de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y el Procedimiento Administrativo Común, te permite presentar las instancias en la mayoría de las oficinas públicas, incluso correos. Yo, sin embargo, os recomiendo que la primera vez vayáis al Registro General del organismo que convoque. Pues allí los funcionarios sabrán mejor orientaros si habéis metido la pata.

Art 38.4. Las solicitudes, escritos y comunicaciones que los ciudadanos dirijan a los órganos de las Administraciones públicas podrán presentarse:

  • En los registros de los órganos administrativos a que se dirijan.
  • En los registros de cualquier órgano administrativo, que pertenezca a la Administración General del Estado, a la de cualquier Administración de las Comunidades Autónomas, o a la de alguna de las entidades que integran la Administración Local si, en este último caso, se hubiese suscrito el oportuno convenio.
  • En las oficinas de Correos, en la forma que reglamentariamente se establezca.
  • En las representaciones diplomáticas u oficinas consulares de España en el extranjero.
  • En cualquier otro que establezcan las disposiciones vigentes.

Por vuestra madre bendita, guardad el resguardo que os tienen que dar sellado con la fecha de presentación. Si lo perdéis y ellos también os quedáis sin poder presentaros. Es su obligación y vuestro derecho. No dudéis en pedir ayuda a los funcionarios cuando presentéis documentos. Es su obligación darósla. El momento en que tenéis que demostrar que sabéis derecho administrativo es el examen. Y más vale parecer tonto que serlo.

4 Empieza a prepararte ayer

Una oposición lleva meses o incluso años de preparación. Quien te diga lo contrario o ya tenía la preparación adquirida en otra parte y/o tuvo una suerte brutal. (Es que no quiero decir miente por ser suave). Dedicar tiempo continuado e intenso es fundamental. Recuerda no se trata de aprobar, sino de ser mejor que la inmensa mayoría.

5 A ritmo del mejor.

No sé si lo habéis leído en alguna página de propaganda, que puedes preparar una oposición a tu ritmo. Bien, pues tengo algo que decir a todos los compañeros que prepararon mi misma oposición a su ritmo. Muchas Gracias. Me lo habéis puesto más fácil. No os creáis que uno se puede preparar una oposición, como dicen los americanos, sentado a medio culo. Con eso y tiempo se puede sacar hasta una carrera, sacando asignaturas, cursos, poco a poco. En una oposición no, se trata de estar mejor preparado. Ir a “tu ritmo” en una oposición tiene tanto sentido como entrenar a “tu ritmo” para una liga de fútbol. Os golearán, seguro y sólo conseguiréis perder el tiempo y dinero. Debes dedicar todo el tiempo que tengas disponible, no es momento de racanear los esfuerzos. Si no quieres hacer lo que hay que hacer, por favor, dedícate a otra cosa. Tenéis a un antiguo seminarista poniéndose irónico y escribiendo la palabra culo. No sé como decirlo más claro, hay que trabajar intensamente.

6 ¿Enseñanza a distancia y/o presencial?

Lo ideal es las dos a la vez. Tanto Adams como CEF como Kuma -centro de Las Palmas de GC donde me preparé yo- tienen página web con material que puede resultar muy útil a la hora de preparar. Incluso esquemas ya hechos (lo cual sirve para ahorrar tiempo tanto en el estudio directo como en confeccionar tus propios esquemas, que es mejor). Si el dinero no os alcanza, la formación a distancia, exclusivamente, puede ser una buena idea para quien ya tenga conocimientos en la materia de la oposición. Ya comprendes el temario y te interesa simplemente memorizar. No obstante, yo, siendo Licenciado en Derecho acudí a clases de Derecho también. ¿Beneficios? Supe como preguntaban en la oposición, y me pude dar cuenta de que lo que buscaban no era lo mismo que en la carrera. Además sirve para estructurarse el estudio más fácilmente. Tened mucho cuidado a la hora de elegir una academia a distancia. A mí tanto CEF como Adams me han dado buen servicio. También Kuma, claro, aunque ellos se centran en la enseñanza presencial. De las demás no puedo decir nada. Preguntad, como ya os dije.

7 ¿Libro Extenso o Resumido?

En teoría conviene un temario extenso, unos apuntes que respondan a todo lo que os puedan preguntar. Sin embargo, en la práctica un temario demasiado extenso os puede llevar a la frustación. Los libros no están divididos en unidades didácticas -sabra Dios por qué- sino temáticas y a veces te puedes encontrar con temas de 90 páginas. No es broma. Por eso yo os aconsejo, salvo que la Academia os diga otra cosa, que empecéis por uno resumido, incluso si los podéis conseguir esquemas o apuntes de otros compañeros. Luego, cuando tengás dominado lo fundamental pasad al otro. Si esto no es posible o no os lo podéis permitid, id a por un temario extenso y concentraros en retener lo fundamental en una primera aproximación. La única excepción es si tenéis poco tiempo para prepararlo. En ese caso id a por un temario resumido y dejaros de tonterías. Sed prácticos.

8 Organización y Productividad.

¿Tenéis idea de cuántos papeles, esquemas y demás se os van a acumular a lo largo del tiempo? Multiplicadla por dos. ¿Sabéis lo que pasa con las leyes? Las cambian. Y con el cambio de la ley pasa que cambia también lo que tienes que estudiar. Las academias serias os actualizarán el temario, pero vuestros propios materiales tendrán que renovarse. Esto requiere de algún sistema de archivo. Por otro lado nadie tiene todo el tiempo del mundo, y hay que aprovecharlo al máximo. Para eso nada mejor que un buen método de productividad. La diferencia de trabajar con método o sin método es brutal y los resultados cantan.

9 Algunas técnicas de estudio

Hay libros enteros dedicados a las técnicas de estudio y a todo opositor le interesaría comprarse alguno. El que tengo yo es del año de la piruleta y es probable que no se venda, así que no os voy a recomendar ninguno en particular. Sólo recomendaros tres técnicas que yo he usado.

A.- Las tarjetas índices.

Son pequeñas tarjetas de cartulina, en blanco o en rayado, de diversos tamaños, que se encuentran en cualquier librería medio decente. Son muy útiles para recordar información muy precisa y concreta. Por ejemplo, los artículos de la constitución. O los puntos fundamentales de una ley. O cuantos días hay de plazo para recurrir una resolución administrativa. En fin, todo ese tipo de cosas. Yo tengo la mayoría del temario en fichas. Pues precisamente en una oposición suelen hacer preguntas muy concretas. Además, si uno quiere repasar se puede llevar las fichas en cualquier bolsa o bolso y hacerlo en cualquier parte.

B.- El mapa mental

Un mapa mental viene a ser lo mismo que un esquema muy chulo. O sea un resumen gráfico de una determinada materia. Las diferencia fundamental es que uno empieza en el centro del papel y va radiando flechas por todas partes. También que se recomienda el uso de muchos colores y dibujos. A mí me vino muy bien esta técnica en el seminario para estudiar filosofía. En un DIN A-3 podía tener un resumen completo de un autor. Luego, doblado a la mitad, resulta fácil de clasificar en una carpeta de anillas. ¿Para qué sirve en una oposición? Bueno, normalmente las leyes -cuando uno se acostumbra- no requieren pensar mucho. Es decir, si tienes veinte días naturales para presentar una documentación, pues tienes veinte días naturales. Como que no hay pensar mucho, ni te piden tu opinión, ni nada. (Un consejo, estudiar una oposición NO es hacer política. ¿No os gusta una ley? Presentaos al Congreso, no perdáis el tiempo discutiendo lo mala que es la Ley en clase.) Sin embargo hay momentos que tu mente se puede hacer un lío, o encuentras algo bastante embrollado. Para esos casos un mapa mental va muy bien. Aclaras las ideas, ves las relaciones entre conceptos y, muchas veces, te das cuenta de que lo que parecía un tema inmenso no es más que la misma información repetida mil veces con algunas variantes.

C.- Las grabaciones

No sé si conoceréis la técnica de grabarse a uno mismo en voz o en vídeo y luego escucharse en un mp3 o móvil. Sirve como complemento para la enseñanza tradicional, sobre todo en momentos de bajona o cuando no es posible estudiar de otra manera (de viaje, por ejemplo). Si os queréis grabar necesitaréis un micrófono -cualquiera vale- y un software. Yo he usado Audacity que es gratuito y codifica en mp3 bastante bien.

10 A por todas, oe

Presentaos a todas las oposiciones que estén más o menos en vuestro nivel. A todas. Va en serio. Os preparáis, eso sí, bien una, pero os presentáis a todas las que podáis. Veréis los temarios de todos los administrativos vienen a ser muy parecidos. La Constitución, la Ley 30/92, la LOFAGE y el Estatuto Básico del empleado público es igual para todos (hablo de España). Y eso sólo cubre gran parte del temario. La mecanografía es igual aquí que en Chile y el plan Acciona tampoco cambia. ¿Violencia de Género? ¿Igualdad? Todo es más o menos igual. Eso sí habrá que ver las diferencias en cada Comunidad Autónoma o Institución, pero no suele haber grandes cambios. Váis, os presentáis. Por lo menos os acostumbráis al examen y comprobáis lo avanzado que va la preparación. ¿Qué aprobáis? Pues con eso ya es posible que os llamen para una interinidad que puede durar años. ¿Qué no? Pues seguís a por la vuestra. Tarde o temprano sacáis una seguro y se va mucho más tranquilo cuando sabes que dentro de un mes o dos tenéis otra oportunidad. Eso sí, repito, tened una oposición principal, y a las demás les dedicáis especialmente unos días. Aparecéis tranquilamente, saludáis, hacéis el test lo mejor que salga y así sin nervios, hasta lo haréis mejor. Vamos, yo saqué así el primer examen del Cabildo de Tenerife, y no vivo en Tenerife ni pude ir a una academia especializada -que hubiera sido lo propio.

11 Ante el examen

Lo primero, tranquilidad.

Dominar los nervios es esencial. Vamos a mí me pasa mucho, que no se nota por fuera, pero por dentro… odio los exámenes a muerte, por eso hago tantos Supongo que hay cosas que no se pueden evitar, pero sí abandonar todo aquellos que nos ponga nerviosos:

  • café
  • trasnocheos estúpidos
  • ponerse a revisar a última hora
  • películas de miedo

y favorecer todo lo que nos ponga tranquilos

  • haber hecho simulacros (mejor en academia)
  • pasear
  • rooibos, tila
  • dormir bien
  • repasar a última hora (es que depende de la persona, hay a quien le relaja, pero eso sí sin fatigar la mente. Este repaso no va a servir para nada, pero si te ayuda a tu sicología, que viva el placebil)

Conoce el campo de batalla.

Es conveniente que unos días antes, vayas al lugar del examen y compruebes como llegar, cuanto tiempo puedes tardar, rutas alternativas por si está congestionado. Si tu academia ofrece un servicio de autobuses, deberías plantearte utilizarlo. (Yo no lo usé porque si subo con los demás podría ponerme a contar chistes malos de los nervios o hacer algo más horrible aún). Si tienes oportunidad mira como son las aulas, como se llega, donde están los baños. Parece una tontería, pero luego llega gente a última hora, corriendo por todo el campus de una universidad sin saber ni en que facultad les toca. Normalmente, los cuidadores del examen (hablo en Canarias) son majos -dentro de lo cabe- con la puntualidad, pero el subidón de adrenalina no te lo quita nadie. Y es lo último que quieres. Además (hasta en Canarias) una vez que se da la señal de empezar ya está, llora a ricardito, que no puedes entrar.

El Tiempo

En una oposición el control del tiempo es clave para manejar un examen. Esto no es un instituto, aquí nadie te va a dar cinco minutos más. Ni de bromas. Y si se lo dan a alguien puedes impugnar la prueba con toda la razón del mundo. O sea, lleva reloj, preferiblemente con cronómetro. Y asegúrate de que sabes usarlo. Es más cuando hagas tests o cualquier otra prueba en casa, hazlas con tiempo.

12 Control de las emociones

Ahora no me refiero al examen, sino al período de estudio. Mira de los más de quince mil que se presentaban a la oposición, sólo la mitad (a ojo) se presentaron al examen. Sucede que cuando se preparan oposiciones se tiene que tener la mente muy fría. Al principio parece todo muy bonito, lejano eso sí, pero ya piensas en tu trabajo seguro. Luego van pasando las semanas y meses y no se ve el resultado. Vamos uno curra donde sea y -salvo catástrofe- se lleva un dinerito al mes. Aquí no, y no hay garantías. Te sientes estúpido, dudas de que sea la mejor opción. ¿Por qué no puse un negocio? ¿Abrí una tienda? Esas dudas hay que resolverlas antes, y no durante la oposición. ¿Quieres poner un negocio? Pues ponlo. ¿Quieres opositar? Pues oposita. En ningún lado hay garantías, sólo tabajo, inteligencia y esfuerzo. Y a por ellos.

Una cosa más

Hace relativamente poco he publicado un resumen extenso de ZTD. Se trata de un sistema de productividad personal completo que te servirá para organizarte, y no solo para las oposiciones. Sé que ya llevas mucho leído, pero puedes imprimirlo o guardarte el enlace. http://sabiavida.com/zen-to-done-resumen-extenso/

No dejes de verlo, en serio, es lo mejor y lo más útil que he publicado en SabiaVida en años.

Publicado en estudiantes

El micro-resumen en tarjetita

Ésta es una técnica que descubrí casi por casualidad preparando las oposiciones. Dado que las aprobé me siento inclinado a pensar que fue eficaz. Tocaba aprenderse los artículos de la Constitución y por Bob Esponja que tengo memoria de ardilla para los números. Pero me acordé de mis inicios infantiles en la lengua inglesa. Tenía unas tarjetitas pequeñas con el anverso en español y el reverso en inglés. Y funcionó, así que me dije, vamos a probarlo con la Constitución, a ver que pasa.

Luego, se me ocurrió ampliarlo para otros temas y también fue bien y así nació para el bien, redoble y fanfarria:

El micro-resumen en tarjetita

Busca en la papelería un paquete de tarjetas del número 2. Si compras más pequeñas, sólo te valdrán para conceptos muy simples y las más grandes son demasiado voluminosas para que las lleves encima.

En una esquina escribes una referencia. Digamos C10-2 (Constitución Tema 10 Página 2, por poner algo). Luego escribes el título del resumen y, ya está preparada para escribir nuestro resumen.

Una tarjeta por cada concepto, lista o cuestión.

Esta es la clave. La información de cada tarjeta debe ser lo más elemental posible. La idea es que, al estudiar, te concentres exclusivamente en la pregunta que tienes delante.

Usar abreviaturas te permitirá escribir en una letra con tamaño decente. Recuerda que no se trata de hacer chuletas; las estás haciendo para estudiar, no para colarlas por debajo de la manga en plan tahúr.

También es posible emplear otras técnicas como el cuadro sinóptico, la tabla, el mapa mental y el esquema. Incluso, yo he llegado a componer “canciones” que me ayudan a recordar. En general, todo lo que se puede hacer en un folio se puede hacer en una tarjeta siempre que te limites a una cuestión simple.

Almacena tus tarjetas con una goma elástica

O más bien, agrúpalas por temas o materias con una goma elástica. Si son pocas quizás convenga mejor un clip, pero a poco de que llegues a 20 tarjetas o así no hay nada mejor que una goma elástica.

Todavía se venden cajas específicas para almacenar estas tarjetas. Saldrán a cuenta si tienes muchas. Si no, o si quieres ahorrar, el mismo cajón o una caja de zapatos cualquiera te harán el oficio.

Uso de las tarjetas.

El simple hecho de crear las tarjetas ya es estudiar. Pero ahora puedes usar las tarjetas de dos modos:

Estudiar como lo harías siempre. Concentrándote en una sóla tarjeta a la vez.

Usarlo para examinarte tú mismo. Si quieres emplearlas así es conveniente que el título esté en una cara y la respuesta en la otra. La desventaja es que habrá preguntas que tendrás que descomponer en partes más pequeñas.

Ventajas y Desventajas de las Tarjetas como resumen.

Frente a un resumen tradicional las principales ventajas de las tarjetas son

Se crean con más facilidad.

Requieren menos tiempo

Se transportan con más facilidad, un bolsillo puede llevar un buen bloque de tarjetas.

Se pueden llevar a cualquier parte, siempre que tengas una mano libre.

Son más resistentes, al ser de cartulina

Si la materia cambia, o si hay errores, basta cambiar una o dos tarjetas.

Si se amplía la materia basta añadir nuevas tarjetas, las viejas se pueden aprovechar.

Haciendo oposiciones a la Administración Española, en la que todas comparten unos temas comunes, resultan extraordinariamente útiles para poder presentarse a muchas, máximizando nuestras posibilidades.

Generan menos resistencias sicológica cuando uno está cansado. Total, es sólo una tarjetita…

Desventajas

La que veo es que es difícil relacionar las diferentes partes de un tema. Pero nada impide crearte un esquema básico aparte, que complemente las tarjetas.

Se admiten preguntas

Bueno, pues esto es todo, si alguien tiene alguna duda, encima de todo tiene la función de comentarios, que con mucho gusto le contestaré lo mejor que sepa.