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¿Puedes?

A lo mejor ya te ha pasado. Intentas hacer algo, no lo consigues y te parece imposible. Sabes que es imposible y que nunca lo conseguirás.

Sin embargo otro día lo intentas y resulta que puedes. Te habías equivocado.

A mí me ha pasado muchas veces. Nunca pensé que iba a tener la fuerza de voluntad para hacer deporte todos los días. Cuando empecé a intentarlo creía que era muy probable que lo dejara antes de tiempo. No apostaba por mí. Creía muy poco en mí mismo.

Pero lo conseguí. Me había equivocado.

## ¿Te crees tonto?

Hay veces que las personas nos creemos peores que los demás. Casi siempre nos equivocamos. Es verdad que podemos ser menos creativos que alguien, pero a lo mejor tenemos más memoria. Lo único que pasa es que cuando estamos tristes, cuando algo nos ha salido mal, vemos más grandes los defectos y más pequeñas nuestras fuerzas.
Es como ver el mundo de noche: todo parece oscuro.
Pero saldrá el sol; el sol siempre sale al final, y todas las cosas recuperan su color verdadero.

### Si metiste la pata…

Los pequeños o grandes fracasos que has podido tener en tu vida no son porque tengas algo roto por dentro. Tampoco es que seas peor que nadie. Lo que pasa es que has hecho algo más. A lo mejor estudiaste demasiado poco. O estudiabas mal. A lo mejor no sabías concentrarte (y pensabas que concentrarse es un poder especial de los super-listos).

Es normal. Todos metemos la pata.

La buena noticia es que un error es una acción. Las acciones peores se pueden dejar de hacer y cambiarlas por acciones mejores. Y eres tú quien puede hacerlo. Incluso aunque creas muy poco en ti mismo. Lo sé, porque a mí también me ha pasado muchas veces.

## Puedes

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Esperanza en los estudios

Lo primero es tener esperanza

A veces es muy difícil tener fe en uno mismo. Sobre todo cuando las cosas no han ido como hemos querido. El problema no es el fracaso. Sino creerse las mentiras del fracaso. Estas son dos:

1ª Que si fracasas es porque eres tonto o incapaz.

2ª Que si fracasas es porque eres un vago.

Ambas son mentira. No fracasas por lo que eres. Fracasas por lo que haces. O mejor aún, no eres tú quien fracasa, sino tus acciones. Deja de hacer lo que estabas haciendo mal y empieza a hacerlo bien.

Y esto vale también para habilidades auxiliares como ser capaz de concentrarse. Vale, hay gente con más fortalezas que otras. Lo mismo ha ejércitos mayores que otros.

Como el microscópico ejército finlandés. 1939, la Unión Soviética invade Finlandia. El ejército finlandés era pequeño, casi sin fuerza aérea, pocas municiones y desprovisto de material moderno. Los finlandeses no es que ganen, pero zurran lo suficiente al ejército soviético para poder negociar una paz.

La clave son los métodos

¿Cómo lo consiguen? Mejores métodos, tan sencillo como eso. Hicieron las cosas mucho mejor.

Lo mismo pasa en el deporte. A veces quien llega a ser algo grande no es el que tenía mejor “genética” sino otra serie de virtudes, como creer en sí mismo.

Cree en tí mismo. La verdad es que puedes hacer las cosas mejor. Un poco mejor. Un poquísimo mejor. Eso siempre es posible.

Y ahí es donde entra nuestro amigo Kaizen.

Me voy a cargar el japonés, pero te voy a ayudar a entenderlo: Kaizen = Mejora Nada. Oye, seguro que ya sabes algo que va mal en tu forma de estudiar. Y esto aunque tengas las mejores notas. A lo mejor incluso hay tantas cosas que mejorar que te sientes abrumado. ¿Y por dónde empiezas?

Por algo muy práctico, muy pequeño, casi nada, una tontería. Por ejemplo: sentarse bien. Por ejemplo cerrar la puerta. Por ejemplo escribir una nota que digo: “Puedo hacerlo”.

Casi nada. Pero adelante. Concéntrate en esa mejora. Una vez la hayas cumplido pasa a la siguiente “Mejora Nada”. Siempre concéntrate en cosas concretas, simples, muy prácticas.

Se irán acumulando. Lleva tiempo, y un poco de fe en uno mismo, pero pasa y luego, casi sin que te des cuenta, vas adelante.

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Planificar el éxito en el curso

## Para que esto funcione.

Quien estudie debe querer estudiar. Hay muchas razones para ello. Una porque es tu obligación, otra porque te forma como persona, otra porque triunfar en cualquier cosa te ayuda a triunfar en lo demás (sicología humana), otra porque sigue siendo más fácil conseguir un buen empleo con estudios que sin ellos. Y por último, porque si no quieres estudiar, te vas a pasar los años que te queden de educación obligatoria muriéndote de aburrimiento.

Padres, madres y educadores deben actuar como lo que son. Aquí no voy a decir lo que tienen que hacer. Ya me imagino que lo sabrán. (Y si no, que lo busquen)

Centrarse en las mejoras de Calidad en el trabajo. Es como el fútbol. Las notas ya llegarán si se hacen las cosas bien. Pero si no se hacen las cosas bien, un par de buenas notas pueden ser un espejismo. En algunos casos se puede empezar a estudiar hoy y cosechar los frutos tras dos o tres evaluaciones malas. Es como un niño gordo que se mete a jugar al fútbol, que nadie espere triunfos en dos semanas. Hay que seguir.

Recompensar el esfuerzo y las buenas prácticas. Una palabra justa en el momento adecuado, interesarse, hablar bien de alguien, pueden ser recompensas muy válidas. Y si no tienes a nadie que te diga lo bien que lo estás haciendo, hazlo tu.

Antes y después de que salgan las notas deberías ser capaz de sentirte bien por hacer las cosas bien.

Inversión. Para ganar dinero hay que gastar dinero, pero gastarlo bien. Lo mismo que una fábrica tiene que gastarse millones en maquinaria para luego ganar muchísimo más, quien estudia deben gastar… esfuerzo para luego sacar buenos resultados.

## Éxito = Saber que Hacer + Hacerlo + Revisar

Este artículo va del “Saber que Hacer”. De nuevo, es como una fábrica. Te puedes gastar millones en maquinaria, pero como luego esa maquinaria no te sirva, pues sólo consigues perder dinero. Además puedes fabricar muchos coches, pero si luego nadie los compra, es un desastre. Bueno, aquí, no sólo vale estudiar, hay que saber como estudiar bien. Pero claro, puedes planificar muy bien, que como no estudies…

## Siempre tendrás que revisar.

Ya te darás cuenta de que lo que planificas ahora igual no te vale a mitad de curso. ¿Significa eso que lo has hecho mal? No. ¿Qué has perdido el tiempo? Tampoco. Es mucho más fácil revisar alguna cosa que empezar todo de nuevo. O no tener plan. A veces tendrás que revisar precisamente porque lo has hecho muy bien. Supón que tu plan era aprobar todo en la primera evaluación, pero apruebas todo y sacas, además, dos notables. ¿Te tienes que conformar con eso? Que se conformen las gallinas.

## Los objetivos.

Yo voy a proponer tres clases de objetivos para el curso: Académicos (Notas), Sociales (Amigos) y de Trabajo.

### Académicos

Las notas tienen ventaja. Son muy fáciles de medir. Vale, no siempre el profesor acierta poniendo las calificaciones, pero aún así se puede medir. Es un número. Y sabes que, como poco quieres aprobar. ¿Qué nota quieres tener el próximo curso? Todo 10.Vale, y yo quiero un sueldo de 1.000.000 €. Tú lo tienes más fácil. Quizás para alguno de los que lean esto sacar Todo 10 sea lo mínimo. Para otros, como saltar a la luna. Por eso no voy a decir aquí a nadie cual es su objetivo de notas. Te lo tienes que poner tú.

Para eso:

### Ni muy fáciles, ni muy difíciles.

Si la última vez sacaste todo notables, sacar ahora todo notables y un par de sobresalientes parece que está bien. Es que si te los pones demasiado fáciles, no vas a querer trabajar, porque como sabes que es muy fácil… y luego al final serán los apuros de última hora, como siempre. Pero si te los pones demasiado difíciles tampoco harás nada, porque claro, como vas a fracasar…

###Coherentes con tu vida.
En tu vida hay más cosas además de los estudios. Y tienes que saber que no se puede ser campeón nacional de esgrima, violinista, astronauta, salvar el mundo y además sacar todo sobresaliente. Puede que tengas que elegir y puede que tengas que hablar con… (susto)… tus padres.

### Que todo el mundo lo sepa y esté de acuerdo.

A lo mejor tus padres quieren que saques todo notable. Pero tú piensas que eso es imposible, todavía. Pues lo hablas. Puedes decir cosas como “En la primera evaluación, lo apruebo todo y saco un notable en Matemáticas” (por ejemplo) “y después hablamos y ponemos otros objetivos, ¿vale? Es importante que tus padres y educadores estén de acuerdo contigo, porque lo que piensan y lo que dicen te importan. Tú los necesitas. Ellos te necesitan a ti (aunque no lo quieran reconocer) y es más fácil todo si estáis de acuerdo. Y escúchalos, a lo mejor tienen razón. Y que te escuchen a tí también, a lo mejor tu también tienes razón, aunque sea sólo en algo.
Precisos. No vale decir cuatro notables y tres aprobados o lo que sea. Hay que decir que piensas sacar en cada asignatura. Nada de miedos. Ya sé que es difícil de saber y te puedes equivocar. Pero para eso están las revisiones, ¿te acuerdas?

## Sociales (Amigos)

Ser antipático no ayuda aprobar. Estar solo, sólo sirve para estar aislado. Aquí es más difícil buscar un indicador bueno del éxito. ¿Qué es mejor tener muchos medio-amigos o unos pocos buenos amigos? Me parece que las dos cosas. ¿Pero cómo se cuentan los amigos? ¿Y cómo se sabe quién es un amigo de verdad? Difícil. Pero hay pistas:

* Si te dicen que tienes muy poco amigos.

* Si te pasas demasiado tiempo en soledad.

* Si crees que tienes pocos amigos.

* Si cuando necesitas algo, tus amigos no te ayudan.

Aquí no depende todo de ti. No hay una magia que obligue a nadie a ser amigo tuyo. Por eso te recomiendo que tus objetivos no sea tener 47 amigos y medio. Porque para empezar, nunca sabrás si lo son. En vez de eso, tus objetivos pueden ser:

### Hacer cosas para tener amigos.

¿Te pasas mucho tiempo en soledad? Pues sal más. Apúntate a un club. Haz actividades. Si a los demás le gusta jugar al baloncesto, pues juega tu también. Eso sí, lo puedes medir.
O mira a ver si eres un poco egoísta y por eso no tienes muchos amigos.

Aquí no tengo sitio para hablar mucho de esto. Por eso, lo que te digo, es que si esto te preocupa, ya tienes un proyecto: aprender que cosas hay que hacer para poder tener mejores y más amigos. Y he puesto mejores antes que más, por algo…

Métodos

¿Sabes una cosa? Siempre se puede aprender a trabajar mejor. O a estudiar mejor en tu caso. A lo mejor hay cosas que fallan en tu modo de trabajar que no se pueden medir muy bien con las notas, pero que influyen. Por ejemplo, la forma en que haces los deberes o estudias. La profesora no puede estar en tu casa y no sabe como trabajas. Sólo ve los resultados y la nota es por lo que aparece en el papel. Lo lógico es que si trabajas bien, el resultado será bueno, claro.

Pero eso no te dice que estás haciendo mal ni que podrías hacer mejor. Tienes que descubrirlo. Una vez que lo descubras ya tienes otros objetivos. Por ejemplo, si tus cuadernos acaban siempre manchados de chocolate, tu objetivo puede ser “No merendar haciendo los deberes”.

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Como alcanzar la excelencia

Tad Waddington me ha dejado impresionado con su “Dejar Huella”. El libro, es una profunda reflexión orientada a la práctica para orientar nuestra vida.

Tad William es una rara combinación de pensamiento práctico y filosófico (es especialista en religiones orientales y doctor en análisis estadístico) y se nota. A lo largo del libro toma inspiración de filosofía occidental y oriental, clásica y contemporánea, para armar un esquema sólido con el que encontrar primero e implementar después proyectos dignos de una vida humana.

Si la cultura del esfuerzo os dice algo, si pretendéis algo más que ir vegetando los días de vuestra vida, si tenéis más horizonte que el placer y dar una imagen vacía de éxito, Dejar Huella os encantará. Al menos, me gusta pensar que por eso me ha encantado a mí.

¿Cual es la idea principal?

“Hace unos 2300 años Aristóteles señaló la conveniencia de pensar en cuatro causas:”

  1. Causa Material, o de que está hecha una cosa.
  2. Causa Eficiente, o como esta hecho una cosa.
  3. Causa Formal, que es una cosa.
  4. Causa Final o para que se hace una cosa.

Para Tad la Causa Eficiente viene a ser algo así como la productividad. Aquellos de ustedes que ya dominen GTD o un método equivalente ya tienen bases sólidas en esta causa. Sólo que para Tad, para hacer una contribución duradera en el mundo, hace falta seguir una estrategia de “Selección K”. Esto es, invertir mucho esfuerzo y dedicación en unos pocos proyectos fundamentales. “La acción eficaz en un mundo complejo requiere una acción considerada, es decir, saber cuando y como emprender una acción y cuando no”.

La Causa Material son los recursos con los que disponemos. Y para Tad Waddington estos vienen a ser tres, que en realidad se resumen en uno: Percepción, Destreza y Maestría. La Percepción es vital porque nos permite ver el mundo tal cual es y actuar en consecuencia, tal como el cinturón negro es capaz de anticiparse a los movimientos del adversario. Pero esa percepción exige maestría y Tad Waddington no habla de una maestría básica, sino más bien del Areté griego, del muga japonés: “un estado de destreza en el que no hay ninguna diferencia, ni siquiera del grosor de un cabello entre la voluntad del hombre y su acción”.

No sé si los grandes pintores clásicos alcanzaron el muga. Seguramente no, porque uno siempre se pide más. Pero el truco es que basta alcanzar este nivel en una acción muy simple, como dibujar una línea recta. Una vez conseguido este triunfo, la creencia japonesa es que esta confianza fundamental se transmite a todas las áreas de nuestra vida.

La Causa Formal viene a ser el anteproyecto, el esquema que hemos de seguir, el mapa de carreteras que va desde nuestros valores a los resultados.

Por último la Causa Final se refiere a esos valores y sólo podremos hacer una contribución duradera a la humanidad desde los valores superiores. Son estos los que nos confieren fuerza y determinación para emprender y culminar una tarea significativa. Quien escriba una novela sólo por escribirla, lo lógico es que jamás la termine.

¿Así de fácil?

Tad Waddington es lo suficientemente honesto como para dedicar dos capítulos a los problemas teóricos y empíricos que presenta su tesis. No se refuta a sí mismo, como es natural, pero sí alerta de las posibles piedras que hay en el camino entre el libro y las realidades.

De entre estas me voy a quedar con dos. Primera, que para maximizar los efectos hay que repartir los esfuerzos a partes semejantes entre las cuatro causas. En otras palabras un esfuerzo sobrehumano de trabajo (causa eficiente) puede compensar nuestros defectos de maestría o dones artísticos (causa material) pero no va alcanzar el mismo resultado que una distribución más equilibrada entre maestría y trabajo.

La segunda que la teoría de las cuatro causas no describe el mundo sino que es una herramienta para la acción.

¿Sólo para genios?

Pues sorpréndase, la persona que aparece más veces citada como ejemplo es una enfermera Bryan que se acaba jubilando sin acceder a un ascenso. De medios y formación limitada, la enfermera es capaz de hacer una contribución duradera al hospital a través de un sencillo control de calidad: la regla de la enfermera Bryan: ¿Estamos seguros de que hacemos lo mejor para los pacientes? El genio está en aplicar esta regla de forma sistemática a todo lo que se hace en un hospital.

No lo dice Tad, pero es evidente que a más formación, más impacto hubiera logrado la enfermera Bryan. Pero su devoción a los pacientes, motivada por valores profundas y una maestría en las tareas que tenía encomendadas, junto con una especial sensibilidad, fueron suficientes.

Nota Personal: Me pregunto si la enfermera Bryan era en realidad grande, sólo que como lo era en habilidades “de mujer”, parecían “menos importantes”.

Además siempre nos quedará la regla Knickerboncker.

“Para alcanzar la areté literaria coloque el trasero en la silla y empiece a escribir”.

Una recomendación.

Por favor, leeros este libro. Ya ha demasiado gente instalada en la mediocridad, gente que no quiere hacer nada en la vida, gente cuyo solo horizonte es el fin de semana, el centro comercial y presumir de viajes.

Nos toca a contribuir al mundo, porque somos muy pocas personas las que de verdad queremos. Y quien de verdad quiere acaba encontrando una manera. A saber la de cientos de personas que, sin saberlo, han vivido gracias a la regla de la enfermera Bryan.

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Pero si siempre me sale mal

Esto pasó hace mucho tiempo. Estaba en el jardín de mi casa muy enfadado dándole patadas a los árboles. Me dolía el pie, claro, pero me daba igual. Es que no conseguía dibujar bien. Lo intentaba muchas veces pero siempre salía mal.

¡Era horrible!

Entonces vino mi amigo Apesarde. Y claro como estaba muy enfadado con él, porque tenía la culpa de todo, porque siempre me dice que lo vuelva a intentar, pues salí corriendo a pelearme con él. Pero el corría más que yo, así que se me escapó.

Luego, cuando se me pasó un poquito el enfado (aunque todavía me quedaba) se me acercó y me lo explicó todo.

> Si lo intentas muchas veces pero te sale mal siempre es porque has sido una mosca. Las moscas, ¿qué hacen? Si se encuentran con una ventana vuelan contra el cristal, una vez y otra, y otra, y otra, y otra, y siempre así y nunca pueden romper el cristal porque son demasiado flojas. Pero si una hormiga va caminando y encuentra un obstáculo, ¿qué hace? Intenta escalarlo, si no puede lo rodea, si tampoco puede rodearlo cava por debajo, o busca amigas que la puedan ayudar, o toma un palito y se hace como una escalera o muchas otras cosas. Siempre intenta aprender y hacer cosas nuevas.

Y es que, claro, si siempre haces lo mismo, pues siempre conseguirás los mismos resultados. ¿Verdad?