Publicado en productividad

Sí, el éxito existe, hasta para el escritor novato

Gold! imagen que ilustra mi artículo Sí, el éxito existe, sobre mi primer cheque como escritor
Cortesía New Old Stock

Sí, el éxito existe

Carta abierta a mis sobrinos y sobrina:

De todo lo que me ha pasado este mes, lo más importante es que he cobrado un cheque. ¿Y qué tiene de especial este cheque? La cantidad no es inmensa y no me va a cambiar la vida, pero lo que importa es lo que representa: es la primera cantidad importante que cobro por un libro. Ese libro es, por si no lo habéis adivinado Productividad para Mentes Inquietas. 

Ha vendido razonablemente bien para lo que puede esperarse de un primer libro lanzado por una editorial pequeña. La mayoría de los números han sido, hasta ahora, en América. Quizás tenga algo que ver que el lanzamiento en España se retrasó por las necesidades de la distribuidora; supongo que sabrán lo que hacen. Para mí, y de momento, el esfuerzo ha merecido la pena. Cerca de tres mil personas (en la última cuenta) se ha beneficiado (espero 🙂 ) de mi libro y he contribuído a divulgar conceptos sencillos pero potentes de la productividad personal.

Por qué te cuento esto?

Te cuento esto no tanto para presumir, que tampoco hay tanto por lo que presumir. Te cuento esto porque puede ser que lo necesites, como yo lo necesité en su momento. Cuando intentas hacer algo difícil siempre parece imposible, siempre parece que aunque otros hayan podido, yo, seguramente, no podré, que el éxito existe solo para los demás. Siempre sospeché que nadie cuenta las historias de fracaso, que son como las historias de emigrantes, todo el mundo cuenta cuando vuelve lo bien que le va, que tiene un BMW, pero no te cuentan que es pequeño, de tercera mano y la mitad de las piezas son de desguace.

Así que sí, yo era como tú, yo también tenía muchas dudas. Yo, cuando escribí el libro, pensaba en que se vendiera como si fuera un extra, algo con lo que no podía contar, con montones de dudas pesimistas, pero aún así, seguí adelante. Supongo por amor a comunicar, a dar algo útil, por amor a escribir.

Siendo realistas el amor a escribir es más necesario que nunca.

Pero luego, las cosas salen, el trabajo da sus frutos. Es posible. La paciencia es una virtud cuando se es paciente trabajando. La esperanza no es esperar a que pase la vida a darte una oportunidad. Tienes que perseguir a la vida hasta convencerla, por las buenas o por las malas a que te dé esa oportunidad. Y es lo único que te dará. He estado ahí y lo he visto. Quiero que lo veas tú también, escribiendo o haciendo cualquier otra cosa, pero no puedo trabajar por ti.

Siendo realistas, es mejor perder que rendirse.

Tu tío, Miguel  

Publicado en estudiantes, productividad, realización personal

Inercia

Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él –Primera Ley de Isaac Newton o Ley de la Inercia

Deportistas y empollones

Hay algo que tienen en común deportistas y empollones: el deporte o los estudios les “cuesta” menos que a los demás. Tienen también que esforzarse, es cierto, pero al gordito el deporte se le hace un mundo. A quien va mal en los estudios también le parece que aquello es insoportable, demasiado para él.

el poder de la inercia

Es el poder de la inercia, que hace que si has estudiado bien el día anterior, el segundo día te será más fácil, y el tercero más fácil. Sí, el esfuerzo seguirá ahí, pero en tu mente te costará menos. Lo mismo pasa con el deporte, cada día que sigas adelante te costará un poco menos e incluso puede que te acabe gustando.

La mala noticia es que es difícil empezar: empieza por poco

La buena noticia es que es fácil seguir: sigue

Publicado en estudiantes, realización personal, sabiduría

Crisis: Tiempo de alegría

Me contaron hace tres días el caso de una persona que aprobó unas oposiciones y, poco después, murió de una de esas enfermedades que avanzan a hurtadillas y te cazan por sorpresa. Los comentarios que generó la noticia eran muy tristes:

> Después de todo ese tiempo sacrificándose y todo ese esfuerzo va y se muere.

Pues sí, se muere; siempre se puede morir. Hoy mismo. Por eso hay personas que prefieren la indolencia al esfuerzo. Quizás no de manera consciente; probablemente no se digan: voy a consagrar mi vida a disfrutar del sillón; trabajaré lo mínimo que se despacha y lo demás, a disfrutarlo, que total vivir son dos días. Y es que es muy triste malgastar una vida; ya sea detrás de los libros, de la televisión o de una copa. Lo mismo da.

El error es dejar la alegría para el éxito. Recuerdo los días de incertidumbre y reproches cuando estudiaba oposiciones. Recuerdo también el estallido de felicidad de aprobarlas al final de todo; pero eso no significa que mis oposiciones fueran una vida de penurias y tristezas. Todo lo contrario.

También mi novela, mi trabajo, mi juego de rol, mis relatos, este mismo blog requieren esfuerzo; algunos más que otros. Pero eso no significa penurias, ni vivir en tristeza, porque siempre existe ocasión de practicar la alegría.

## Capitanes y tormentas

Y diréis, ¿cómo voy a ser feliz si se me ha muerto un padre?

Practicar la alegría se parece a manejar un barco de vela. El capitán que navega bajo un brisa ligera larga todo el trapo que puede; ajusta el aparejo y aprovecha hasta el último centímetro de arboladura para cosechar todos los vientos que pueda. Si aparece una tormenta, recoge el trapo y despeja la cubierta.

No, tampoco puede actuar uno igual el día en que se le ha muerto un padre y el día en que le nace un hijo. Pero en ambos se puede vivir con esperanza; se puede elegir recordar los gozos y desechar las sombras; puede uno oponer su valentía a sus miedos y saber que sí esta tormenta también pasará.

¿Cómo no podremos ser felices en situaciones menos trágicas? ¿Por qué no practicar un trabajo gozoso? ¿Qué impide dejar de preocuparse de una crisis que está más allá de nuestro control y gozar del trabajo qué tenemos ahora? Incluso, y con más fuerza, cuando nuestro trabajo sea buscar trabajo.

## Un mundo de rosas y grises

Todos no estamos destinados al éxito. El mundo es injusto y no voy a lanzar mensajes fantasiosos. El esfuerzo no garantiza el éxito; para seguridades la pereza, ella sí que te llevará sin duda al fracaso. Hay realidades muy duras ahí fuera; más duras que se te muera un padre y puede que necesites la ayuda de otras personas para salir adelante.

Pero aún se puede practicar la alegría; un capitán se conoce también en el momento que un barco se hunde. Aunque sea por que sabe cuando llamar a los guardacostas, organizar la evacuación y salvar al pasaje. A veces practicar la alegría consiste simplemente en hacer lo que se pueda, desencadenarse del futuro y confiar lo demás a Dios.

Publicado en estudiantes, productividad

¿Puedes?

A lo mejor ya te ha pasado. Intentas hacer algo, no lo consigues y te parece imposible. Sabes que es imposible y que nunca lo conseguirás.

Sin embargo otro día lo intentas y resulta que puedes. Te habías equivocado.

A mí me ha pasado muchas veces. Nunca pensé que iba a tener la fuerza de voluntad para hacer deporte todos los días. Cuando empecé a intentarlo creía que era muy probable que lo dejara antes de tiempo. No apostaba por mí. Creía muy poco en mí mismo.

Pero lo conseguí. Me había equivocado.

## ¿Te crees tonto?

Hay veces que las personas nos creemos peores que los demás. Casi siempre nos equivocamos. Es verdad que podemos ser menos creativos que alguien, pero a lo mejor tenemos más memoria. Lo único que pasa es que cuando estamos tristes, cuando algo nos ha salido mal, vemos más grandes los defectos y más pequeñas nuestras fuerzas.
Es como ver el mundo de noche: todo parece oscuro.
Pero saldrá el sol; el sol siempre sale al final, y todas las cosas recuperan su color verdadero.

### Si metiste la pata…

Los pequeños o grandes fracasos que has podido tener en tu vida no son porque tengas algo roto por dentro. Tampoco es que seas peor que nadie. Lo que pasa es que has hecho algo más. A lo mejor estudiaste demasiado poco. O estudiabas mal. A lo mejor no sabías concentrarte (y pensabas que concentrarse es un poder especial de los super-listos).

Es normal. Todos metemos la pata.

La buena noticia es que un error es una acción. Las acciones peores se pueden dejar de hacer y cambiarlas por acciones mejores. Y eres tú quien puede hacerlo. Incluso aunque creas muy poco en ti mismo. Lo sé, porque a mí también me ha pasado muchas veces.

## Puedes

Sigue leyendo “¿Puedes?”

Publicado en estudiantes, productividad

Saber Hacer: Qué y Como

> Os acordaréis de Productividad para Mentes Inquietas. Pues bien, hoy, aprovechando una idea de Seth Godin (el tío es listo) voy a ir publicando extractos de mi libro de productividad para estudiantes y jóvenes; en este caso de la introducción. Como veréis estoy apostando por un estilo *”bloguero”* para crear un documento pequeño aunque potente que cualquier estudiante sea capaz de aplicar por sí mismo.

## ¿Cómo conseguirás resultados?

También podrías preguntar como conseguir aprobar, o sacar buenas notas. Todo en la vida depende de dos factores (1) saber hacer y (2) hacerlo.

1. Muchas personas piensan que organizarse es tan fácil que no hace falta aprender nada. Es un error.
2. Otras piensan que si conoces la técnica adecuada no hace falta esforzarse. También es un error.
3. Por último, otros creen que el esfuerzo sólo depende de nuestra fuerza de voluntad. Otro error.

## ¿Qué es saber hacer?

Saber hacer se compone de dos elementos:

* Saber *Qué* hacer
* Saber *Cómo* hacerlo

Sigue leyendo “Saber Hacer: Qué y Como”

Publicado en estudiantes

El micro-resumen en tarjetita

Ésta es una técnica que descubrí casi por casualidad preparando las oposiciones. Dado que las aprobé me siento inclinado a pensar que fue eficaz. Tocaba aprenderse los artículos de la Constitución y por Bob Esponja que tengo memoria de ardilla para los números. Pero me acordé de mis inicios infantiles en la lengua inglesa. Tenía unas tarjetitas pequeñas con el anverso en español y el reverso en inglés. Y funcionó, así que me dije, vamos a probarlo con la Constitución, a ver que pasa.

Luego, se me ocurrió ampliarlo para otros temas y también fue bien y así nació para el bien, redoble y fanfarria:

El micro-resumen en tarjetita

Busca en la papelería un paquete de tarjetas del número 2. Si compras más pequeñas, sólo te valdrán para conceptos muy simples y las más grandes son demasiado voluminosas para que las lleves encima.

En una esquina escribes una referencia. Digamos C10-2 (Constitución Tema 10 Página 2, por poner algo). Luego escribes el título del resumen y, ya está preparada para escribir nuestro resumen.

Una tarjeta por cada concepto, lista o cuestión.

Esta es la clave. La información de cada tarjeta debe ser lo más elemental posible. La idea es que, al estudiar, te concentres exclusivamente en la pregunta que tienes delante.

Usar abreviaturas te permitirá escribir en una letra con tamaño decente. Recuerda que no se trata de hacer chuletas; las estás haciendo para estudiar, no para colarlas por debajo de la manga en plan tahúr.

También es posible emplear otras técnicas como el cuadro sinóptico, la tabla, el mapa mental y el esquema. Incluso, yo he llegado a componer “canciones” que me ayudan a recordar. En general, todo lo que se puede hacer en un folio se puede hacer en una tarjeta siempre que te limites a una cuestión simple.

Almacena tus tarjetas con una goma elástica

O más bien, agrúpalas por temas o materias con una goma elástica. Si son pocas quizás convenga mejor un clip, pero a poco de que llegues a 20 tarjetas o así no hay nada mejor que una goma elástica.

Todavía se venden cajas específicas para almacenar estas tarjetas. Saldrán a cuenta si tienes muchas. Si no, o si quieres ahorrar, el mismo cajón o una caja de zapatos cualquiera te harán el oficio.

Uso de las tarjetas.

El simple hecho de crear las tarjetas ya es estudiar. Pero ahora puedes usar las tarjetas de dos modos:

Estudiar como lo harías siempre. Concentrándote en una sóla tarjeta a la vez.

Usarlo para examinarte tú mismo. Si quieres emplearlas así es conveniente que el título esté en una cara y la respuesta en la otra. La desventaja es que habrá preguntas que tendrás que descomponer en partes más pequeñas.

Ventajas y Desventajas de las Tarjetas como resumen.

Frente a un resumen tradicional las principales ventajas de las tarjetas son

Se crean con más facilidad.

Requieren menos tiempo

Se transportan con más facilidad, un bolsillo puede llevar un buen bloque de tarjetas.

Se pueden llevar a cualquier parte, siempre que tengas una mano libre.

Son más resistentes, al ser de cartulina

Si la materia cambia, o si hay errores, basta cambiar una o dos tarjetas.

Si se amplía la materia basta añadir nuevas tarjetas, las viejas se pueden aprovechar.

Haciendo oposiciones a la Administración Española, en la que todas comparten unos temas comunes, resultan extraordinariamente útiles para poder presentarse a muchas, máximizando nuestras posibilidades.

Generan menos resistencias sicológica cuando uno está cansado. Total, es sólo una tarjetita…

Desventajas

La que veo es que es difícil relacionar las diferentes partes de un tema. Pero nada impide crearte un esquema básico aparte, que complemente las tarjetas.

Se admiten preguntas

Bueno, pues esto es todo, si alguien tiene alguna duda, encima de todo tiene la función de comentarios, que con mucho gusto le contestaré lo mejor que sepa.

Publicado en estudiantes, productividad

Como ser feliz estudiando

Deber, trabajo y esfuerzo son palabras muy serias. Me los imagino como unos señores encadenados a un reloj, de americana gris y corbata negra. No van a fiestas, ni hablan de fútbol ni de los amigos. Bueno, no hablan de nada que no sea el trabajo. Se casan con señoras adustas como doña Responsabilidad, la señorita Virtudes o una anciana Sabiduría.

Es normal que no tengan amigos.

¿Pero y si todo esto fuera mentira? ¿Y si se pudiera ser feliz estudiando o trabajando?

Sería genial porque te estás pasando muchísimo tiempo de tu vida estudiando y trabajando.

Lo bueno es que yo creo que sí, y voy a decir como

1.- Busca buenas amistades.

Es muy difícil triunfar sin amigos. Sin ellos ser feliz es imposible. Pero tampoco hace falta tener millones de amigos, o ser el más popular de la clase. Basta un par de amigos buenos, eso es todo.

Ya sé que hay gente que tiene dificultades para hacer amigos. Y si este es tu caso te aconsejo que busques ayuda. No pienses que no merece la pena, que no vas a poder. Esos pensamientos son lo mismo que cuando un gordo dice que no puede adelgazar o cuando uno que no estudia dice que no puede aprobar. Se puede: es cuestión de saber lo que hay que hacer… y ¡hacerlo!

2.- Lleva una vida saludable.

Esto ya te lo habrán dicho y ya sé que es obvio. Pero aún así es muy importante. Si no estás al 100% no puedes dar el 100%. ¿Te quejas de no poder concentrarte pero al mismo tiempo te duermes a las 3 de la madrugada? Déjate de zen y cosas raras. ¡Duerme! Duerme primero y luego aprendes meditación si todavía lo necesitas. ¿Tu cerebro no da más y en vez de andar o correr un poco te das un atracón de internet? Pues no le eches la culpa luego a tus pobres neuronas.

3.- Convéncete de que puedes ser feliz estudiando y trabajando.

Esto es lo principal. Y lo más difícil porque todo el mundo dice lo contrario. Es como si quejarse fuera un deporte. Quejas inútiles, porque no intentan cambiar nada ni mejorar nada, sólo quejarse. A veces las quejas son excusas, porque siempre es más fácil echarle la culpa a otra persona, ¿verdad? Es que decir que nos hemos equivocado duele.

Tu cuando pienses en quejarte contra este mundo tan cruel y malvado, piensa:

¿Va esa queja a ayudar a alguien?
En vez de quejarme, ¿qué puedo hacer para cambiar algo, aunque sea un poco?

4.- Concéntrate en lo bueno.

Una vez leí en la biblioteca un libro que se llamaba algó así como “Así habló Sumer” (no me acuerdo exactamente). Este era un libro que traducía las tablillas de barro de hace miles de años. Vamos que en tiempos del imperio romano eran antiquísimos. Pues bien, una de ellas venía a decir:

“Los niños de hoy en día no estudian nada, cuando yo era pequeño…”
¿Suena familiar?

Es que tenemos un poco de crítico salvaje. Siempre nos vamos concentrando en lo malo. Es lo normal. Pero porque sea normal no significa que sea bueno. Como la esclavitud que era normal, pero no buena.

Te invito a descubrir lo bueno que existe en el mundo, en tu colegio, en tu clase y en ti mismo. Y al hacerlo, te estoy invitando a ser feliz. Claro, también tendrás que saber que hay cosas malas. Sería tonto pensar que todo es maravilloso. Pero, ¿sabes? como nos estamos fijando más en lo malo también somos tontos y encima tontos tristes.

Y es que el realismo es ser optimista y ver el mundo tal y como es, sí con sus cosas malas, pero también sus cosas buenas.

5.- Ten buenos materiales.

Recuerdo que la primera vez que fui a la universidad compré folios sueltos para tomar apuntes. Lo hice porque era lo que hacía “todo el mundo” y pensaba que era lo mejor. Luego me fui dando cuenta de que la principal razón era la tacañería: los folios sueltos son más baratos.

En mi opinión, aunque sea raro, no hay nada mejor para tomar apuntes que un cuaderno normal, de tamaño A5, de encuadernación pegada o grapada. Cosas como un simple cuaderno de los que se usan en primaria, sin espirales incómodas.

Pero eso son opiniones personales. La idea principal es que tu material debe ser el mejor que puedas conseguir. Me hace sonreir como la gente no duda en gastarse decenas de euros en equipo deportivo para fines de semana y le escandalice tener un buen escritorio. Aún así, también he sido niño, adolescente y universitario y comprendo la falta de dinero disponible.

Pero hay algo que todo el mundo puede tener: orden y limpieza. Un entorno agradable para trabajar hace que trabajes mejor. O si no, ponte chinchetas en la silla, esconde las cosas donde no puedas encontrarlas y pinta la mesa con huevo crudo.

¿Estúpido? Lo es, y lo malo es que mucha gente

6.- Busca la excelencia.

Ya hablé de esto en otro artículo. Y como no me quiero repetir, aquí va un enlace.

7.- Que tu trabajo sea como tú.

El estudio, sobre todo el estudio solo no tiene porque ser aburrido, si eres capaz de llevarlo a tu terreno. Por ejemplo puedes escribir (y cantar) canciones sobre lo que tienes que aprenderte. Funciona (sí, lo he usado). O Poemas, o dibujos (por ejemplo con métodos como los mapas mentales). O hasta la danza, o imaginarte que estás dando clase de lo que tienes que estudiar

o…

Piénsalo, seguro que se te ocurren ideas.