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Concéntrate en aprobar el examen

Sólo hay una forma de aprobar: ir a por el examen. Por eso todo lo que haga un estudiante debe servir para aprobar. Todo lo demás, molesta. Lo que quiero decir es que debes evitar cosas como estas:

  1. Pasar a limpio apuntes que se entienden — y no te van a calificar, claro.

  2. Pasarse horas elaborando el esquema “perfecto” — no eres una editorial.

  3. Estudiar “lo que te gusta” — dejando de estudiar lo que te preguntan.

  4. Abandonar lo difícil — claro, porque seguro que el profesor es bueno y sólo va a preguntar lo fácil.

  5. Usar colores porque “queda más bonito” — en vez de usarlos para destacar los puntos principales.

  6. No repasar porque “ya me lo sabía antes”.

  7. Ignorar lo que suelen preguntar.

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Protocolos de Trabajo

## ¿Qué son?

Seguramente, alguna vez en las noticias relacionadas con un hospital te habrás encontrado con la expresión “el médico siguió el protocolo de…”. En la medicina moderna los protocolos tienen una importancia tremenda porque ofrecen una guía al personal médico que tiene que decidir muchas cosas a la vez y apremiado por el tiempo, sabiendo que si se equivocan alguien puede pasarlo muy mal o incluso morir. No es ninguna broma.

Un protocolo es, por tanto, una guía paso a paso para trabajar. Puedes, por ejemplo, decidir crear un protocolo para estudiar una lección o unidad didáctica, detallando los pasos que te gustaría seguir en una sesión de estudio perfecta. Eso sí, sin poner absolutamente nada innecesario, porque tampoco quieres perder el tiempo. ¿Qué prefieres decir? “Oh, he estudiado tanto” o “Me lo sé todo”. No sé tú, yo voto por la segunda opción.

Pero volvamos a nuestra sesión de estudio, ¿qué haríamos? Yo lo primero es explorar el tema. Los libros de textos de calidad decente tienen toda clase de pistas para aclararte de qué va el tema y que es lo más importante. Eso es lo que intentaría hacer en una exploración rápida. Después pasaría a subrayar, si me dejan, en el propio libro. A partir de aquí son opciones: si veo que no entiendo algo haría un esquema, un mapa mental o un resumen; si veo que se trata de recordar una serie de datos concretos –por ejemplo fechas o fórmulas– me centro en esos datos. Otros pasos que me gustaría dar al final es leer y repasar y evaluarme a mi mismo para comprobar que me lo sé.

No he querido aquí detallar perfectamente un protocolo de estudio, sólo darte la base para que tú mismo hagas (y mejores) el tuyo propio, tanto del estudio como de cualquier otra cosa que habitualmente hagas.

## Creando un protocolo

Los protocolos profesionales pueden ser documentos francamente complejos que involucran a muchas personas y varias alternativas y comprobaciones llegando a emplear incluso ordinogramas y otra clase de esquemas. Yo creo que eso, casi siempre, es exagerado para las tareas del estudiante y las mayoría de las tareas personales. En mi opinión, para estos caso, todo lo que se requiere es un folio (o una archivo de texto) con dos elementos: unas notas, que sería una especie de resumen de lo que hay que hacer, junto con unas reglas claras que debes seguir y una lista de comprobación y una lista de comprobación.

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Ojos de kaizen para estudiantes

CC Alan Cleaver

¿Y qué es el kaizen? ¿Quieres la definición aburrida? ¿La que repiten un montón de blogs sin parar para venderte libros de kaizen?

Pregunta tonta.

Vamos a la que a mí me vale:

Kaizen: Actitud contínua de mejoras sistemáticas que…

Vale un rollo, a ver si me sale mejor

Kaizen: es mejorar poco a poco, todos los días y siguiendo un plan. Y ese plan se elabora con la experiencia de otras personas que llevan toda la vida haciendo kaizen.

Mucha gente se piensa que kaizen es hacer un “evento kaizen” y mejorar todo lo posible un par de días y luego te vas olvidando hasta la siguiente vez. Es normal porque las mejoras se suelen hacer así, pero el kaizen es diferente. Es poco a poco, pero o es todos los días o no es kaizen.

Y luego hay que seguir un plan. ¿Qué plan? Bueno, no es tan complicado

1- Descubrir que va mal

2- Proponer una mejora sencilla

3- Aplicarla

4- Documentarla y Compartirla

La parte más difícil, me parece a mí, es descubrir que va mal. Bueno, al principio es muy fácil, porque siempre hay muchas cosas de las que la gente se está quejando todo el tiempo. Si eres estudiante seguro que te das cuenta de que hay cosas que te salen mal o incluso y,

esto es lo más importante,

de los errores que cometes en tu forma de trabajar. No sé, ¿a lo mejor eres de los que subrayas todas las palabras del libro? ¿de las que no repasas? En fin, tú sabrás, y si no sabes tú pregunta a un profesor, que estará encantado de repasarte a tí.

Empiezas con el kaizen tan feliz, consigues esas mejoras, sientes que has ganado un campeonato del mundo y… ¿luego qué? Pues luego tienes que empezar a mirar con gafas de kaizen, porque ya los defectos no son tan obvios.

Veamos una lista breve de algunos defectos muy comunes:

a) defectos de programación

Es cuando no anotas los deberes o los escribes mal: por ejemplo pones “Trabajo de Ética” y piensas que no se te olvidará que tienes que hacer un comentario del libro “Ética a Nicómaco” pero te olvidas y acabas haciendo un comentario a “Ética a Amador” que es otro libro. Mal rollo.

Es cuando no apuntas bien lo que tienes que estudiar o lo que no tienes que estudiar y luego ves que nadie en clase sabe el tema 4, que repasaste seis veces y que no entraba en el examen.

Como estudiante de primaria, es relativamente sencillo programar bien. Basta seguir lo que diga el maestro, pero siempre hay que anotar lo siguiente:

Trabajo de Ética: Comentario del libro “Ética a Nicómaco” respondiendo a las preguntas del libro de ética de la página 34 | Terminar antes del día 5 de Mayo de 2012

Como ves sólo se trata de anotar concretamente lo que hay que hacer. Ya sabes cuál es tu proyecto. Si es un proyecto muy complicado ahora puedes dividirlo en tareas pequeñas. (Conseguir el libro, leerlo, subrayarlo, contestar las preguntas, pasarlo a limpio).

b) Defectos de organización

Esto puede ser porque:

Situar necesarios: -no tienes las cosas que hacen falta para trabajar, o las tienes muy lejos.

Separar innecesarios: -muy común: tienes cosas en tu mesa de trabajo que no sirven para trabajar, y lo que no ayuda distrae.

Suprimir suciedad: -peor que innecesario, es todo lo que estorba y fastidia, pero sobre todo polvo y mugre.

c) Defectos de objetivos

Es cuando te conformas con menos de lo que la gente merece o de lo que tú mereces hacer. Sucede porque no te respuestas suficientemente a tí mismo, o no respetas a los demás, incluyendo padres, compañeros y profesores.

Es como una tienda que no respetan a los clientes, o un cocinero que no respeta a sus comensales; o un deportista que no respeta a su equipo. Estos nunca pueden ser buenos porque ni siquiera lo intentan.

Antes de entregar un trabajo preguntáte: ¿estoy orgulloso de eso? ¿qué dice de mí? ¿se merece mi clase que haga eso? ¿y mis padres? Si los deberes se vendieran, ¿me los compraría alguien?

No voy a decir que tu tarea eres tú, porque es mentira. Pero es una mentira que la gente se creerá. Y lo peor, que tú también te acabarás creyendo. Al final, aprendiendo a respetar a los demás aprendes a respetarte a tí mismo. Si mejoras cualquier tarea, por pequeñita que sea, acabas mejorándote a tí mismo, y a tu familia y a tu país, incluso al mundo, aunque sea en algo pequeño.

Peligro: Perfeccionismo.

El perfeccionismo es cuando perdemos el tiempo en mejoras extraordinarias que no sirven para nada. Por ejemplo, no hace falta que hagas tu apuntes en pergamino y con letra gótica. Con que estén limpios y se entiendan vale. Tampoco hay que llenar todo de dibujitos, ni pasar mil horas buscando el tipo de letra perfecta.

Piensa para que sirve cada cosa; todo lo que se salga de eso es innecesario. Por ejemplo un cuchillo de cocinero debe ser cómodo, seguro, con un filo que corte muy bien sin trabarse con nada y un acero con el temple justo, que no se rompa ni se melle. No tiene porque tener piedras preciosas ni adornos de oro.

Lo mismo tus deberes. Haz tu sumas con letra clara, que se entienda, con las líneas rectas y amplios espacios en blancos: pero no hace falta que escribas en letra inglesa ni hacer florituras raras.

La próxima vez

Con esto terminamos esta segunda parte; en la próxima seguiré desarrollando esta línea.