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Solo un mal hábito

#### No eran compras compulsivas

Tanto que nos advirtieron de las compras compulsivas, y resulta que la crisis ha demostrado que no eran tales. Eran compras tontas, estúpidas, si acaso impulsivas, pero ha bastado una restricción de la renta disponible a los ciudadanos para que prácticamente hayan desaparecido hasta de las rebajas.

No, parece que no estábamos clínicamente enfermos; era solo un mal hábito. Una forma, como otra cualquiera, de confesar que no sabíamos practicar el arte de la felicidad.

Bueno, y ahora, ¿qué haremos? ¿Buscar otra muleta? ¿O disfrutar de los placeres sencillos?

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Don Ahorro y sus falsos amigos

Compra y ahorra, porque está más barato

Lo más barato es no comprar, si comprando una pluma que costaba 150 y ahora cuesta 100, ahorras 50, no comprándola ahorras 100.

¿Obvio? Sí, a la mente es obvio.

Pero esa parte de nosotros que está buscando una excusa para ser engañado, le encanta ese tipo de mentiras, para conseguir esa pluma que le servirá lo mismo que el bolígrafo que ya tiene y dejará de hacerle feliz dos minutos después de haberla comprado

Ahorra, ahorrando

cerditovolador

Foto CC -by Ruby Blossom

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Nunca compras, siempre alquilas

Desde hace tiempo calculo los costes de mis compras como un alquiler. Por ejemplo si un ordenador me costó 1000 € y me dura 5 años, eso supone 200 € por año y unos 16 € al mes. Evidentemente entre más me duren, menor *alquiler* he tenido que pagar por mes. De durarme 10 años — harto difícil– la renta mensual bajaría a 8 €. Si soy de los que cambian de ordenador cada año, el lujazo me costaría unos 83 € por mes.

Últimamente me he dado cuenta de que todo lo que compramos es un alquiler. Si lo piensas muy pocas cosas son nuestras *para siempre*, como mucho para el resto de nuestra vida, y la mayoría ni eso. Las máquinas tienen una vida mucho más corta que cualquier ser humano. Trata de buscar un coche matriculado en 1970, o una calculadora; encontrarás muy pocos ejemplos y seguramente no funcionarán demasiado bien.

El cuento viene a que nos engañamos si creemos que *comprar* significa adquirir algo de forma que se haga nuestro. No, ningún objeto nos hará crecer, mejorar o nos hará felices. Pero aún lo hiciera, sólo duraría su tiempo, que casi siempre será menor que el nuestro.

Para hacernos más grandes, nuestra única alternativas es hacernos pequeños y recibir amor, para también darlo. Para crecer como personas lo único seguro es la disciplina: aprenderla y practicarla. Y en cuanto a la felicidad, ésta es un arte que se practica, no una estrella que se alcanza, y menos un producto que pueda comprarse.

Quizás sea bueno que te separes emocionalmente de tus cosas ahora. Al fin y al cabo, las llevarás a la basura.