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Planificar el éxito en el curso

## Para que esto funcione.

Quien estudie debe querer estudiar. Hay muchas razones para ello. Una porque es tu obligación, otra porque te forma como persona, otra porque triunfar en cualquier cosa te ayuda a triunfar en lo demás (sicología humana), otra porque sigue siendo más fácil conseguir un buen empleo con estudios que sin ellos. Y por último, porque si no quieres estudiar, te vas a pasar los años que te queden de educación obligatoria muriéndote de aburrimiento.

Padres, madres y educadores deben actuar como lo que son. Aquí no voy a decir lo que tienen que hacer. Ya me imagino que lo sabrán. (Y si no, que lo busquen)

Centrarse en las mejoras de Calidad en el trabajo. Es como el fútbol. Las notas ya llegarán si se hacen las cosas bien. Pero si no se hacen las cosas bien, un par de buenas notas pueden ser un espejismo. En algunos casos se puede empezar a estudiar hoy y cosechar los frutos tras dos o tres evaluaciones malas. Es como un niño gordo que se mete a jugar al fútbol, que nadie espere triunfos en dos semanas. Hay que seguir.

Recompensar el esfuerzo y las buenas prácticas. Una palabra justa en el momento adecuado, interesarse, hablar bien de alguien, pueden ser recompensas muy válidas. Y si no tienes a nadie que te diga lo bien que lo estás haciendo, hazlo tu.

Antes y después de que salgan las notas deberías ser capaz de sentirte bien por hacer las cosas bien.

Inversión. Para ganar dinero hay que gastar dinero, pero gastarlo bien. Lo mismo que una fábrica tiene que gastarse millones en maquinaria para luego ganar muchísimo más, quien estudia deben gastar… esfuerzo para luego sacar buenos resultados.

## Éxito = Saber que Hacer + Hacerlo + Revisar

Este artículo va del “Saber que Hacer”. De nuevo, es como una fábrica. Te puedes gastar millones en maquinaria, pero como luego esa maquinaria no te sirva, pues sólo consigues perder dinero. Además puedes fabricar muchos coches, pero si luego nadie los compra, es un desastre. Bueno, aquí, no sólo vale estudiar, hay que saber como estudiar bien. Pero claro, puedes planificar muy bien, que como no estudies…

## Siempre tendrás que revisar.

Ya te darás cuenta de que lo que planificas ahora igual no te vale a mitad de curso. ¿Significa eso que lo has hecho mal? No. ¿Qué has perdido el tiempo? Tampoco. Es mucho más fácil revisar alguna cosa que empezar todo de nuevo. O no tener plan. A veces tendrás que revisar precisamente porque lo has hecho muy bien. Supón que tu plan era aprobar todo en la primera evaluación, pero apruebas todo y sacas, además, dos notables. ¿Te tienes que conformar con eso? Que se conformen las gallinas.

## Los objetivos.

Yo voy a proponer tres clases de objetivos para el curso: Académicos (Notas), Sociales (Amigos) y de Trabajo.

### Académicos

Las notas tienen ventaja. Son muy fáciles de medir. Vale, no siempre el profesor acierta poniendo las calificaciones, pero aún así se puede medir. Es un número. Y sabes que, como poco quieres aprobar. ¿Qué nota quieres tener el próximo curso? Todo 10.Vale, y yo quiero un sueldo de 1.000.000 €. Tú lo tienes más fácil. Quizás para alguno de los que lean esto sacar Todo 10 sea lo mínimo. Para otros, como saltar a la luna. Por eso no voy a decir aquí a nadie cual es su objetivo de notas. Te lo tienes que poner tú.

Para eso:

### Ni muy fáciles, ni muy difíciles.

Si la última vez sacaste todo notables, sacar ahora todo notables y un par de sobresalientes parece que está bien. Es que si te los pones demasiado fáciles, no vas a querer trabajar, porque como sabes que es muy fácil… y luego al final serán los apuros de última hora, como siempre. Pero si te los pones demasiado difíciles tampoco harás nada, porque claro, como vas a fracasar…

###Coherentes con tu vida.
En tu vida hay más cosas además de los estudios. Y tienes que saber que no se puede ser campeón nacional de esgrima, violinista, astronauta, salvar el mundo y además sacar todo sobresaliente. Puede que tengas que elegir y puede que tengas que hablar con… (susto)… tus padres.

### Que todo el mundo lo sepa y esté de acuerdo.

A lo mejor tus padres quieren que saques todo notable. Pero tú piensas que eso es imposible, todavía. Pues lo hablas. Puedes decir cosas como “En la primera evaluación, lo apruebo todo y saco un notable en Matemáticas” (por ejemplo) “y después hablamos y ponemos otros objetivos, ¿vale? Es importante que tus padres y educadores estén de acuerdo contigo, porque lo que piensan y lo que dicen te importan. Tú los necesitas. Ellos te necesitan a ti (aunque no lo quieran reconocer) y es más fácil todo si estáis de acuerdo. Y escúchalos, a lo mejor tienen razón. Y que te escuchen a tí también, a lo mejor tu también tienes razón, aunque sea sólo en algo.
Precisos. No vale decir cuatro notables y tres aprobados o lo que sea. Hay que decir que piensas sacar en cada asignatura. Nada de miedos. Ya sé que es difícil de saber y te puedes equivocar. Pero para eso están las revisiones, ¿te acuerdas?

## Sociales (Amigos)

Ser antipático no ayuda aprobar. Estar solo, sólo sirve para estar aislado. Aquí es más difícil buscar un indicador bueno del éxito. ¿Qué es mejor tener muchos medio-amigos o unos pocos buenos amigos? Me parece que las dos cosas. ¿Pero cómo se cuentan los amigos? ¿Y cómo se sabe quién es un amigo de verdad? Difícil. Pero hay pistas:

* Si te dicen que tienes muy poco amigos.

* Si te pasas demasiado tiempo en soledad.

* Si crees que tienes pocos amigos.

* Si cuando necesitas algo, tus amigos no te ayudan.

Aquí no depende todo de ti. No hay una magia que obligue a nadie a ser amigo tuyo. Por eso te recomiendo que tus objetivos no sea tener 47 amigos y medio. Porque para empezar, nunca sabrás si lo son. En vez de eso, tus objetivos pueden ser:

### Hacer cosas para tener amigos.

¿Te pasas mucho tiempo en soledad? Pues sal más. Apúntate a un club. Haz actividades. Si a los demás le gusta jugar al baloncesto, pues juega tu también. Eso sí, lo puedes medir.
O mira a ver si eres un poco egoísta y por eso no tienes muchos amigos.

Aquí no tengo sitio para hablar mucho de esto. Por eso, lo que te digo, es que si esto te preocupa, ya tienes un proyecto: aprender que cosas hay que hacer para poder tener mejores y más amigos. Y he puesto mejores antes que más, por algo…

Métodos

¿Sabes una cosa? Siempre se puede aprender a trabajar mejor. O a estudiar mejor en tu caso. A lo mejor hay cosas que fallan en tu modo de trabajar que no se pueden medir muy bien con las notas, pero que influyen. Por ejemplo, la forma en que haces los deberes o estudias. La profesora no puede estar en tu casa y no sabe como trabajas. Sólo ve los resultados y la nota es por lo que aparece en el papel. Lo lógico es que si trabajas bien, el resultado será bueno, claro.

Pero eso no te dice que estás haciendo mal ni que podrías hacer mejor. Tienes que descubrirlo. Una vez que lo descubras ya tienes otros objetivos. Por ejemplo, si tus cuadernos acaban siempre manchados de chocolate, tu objetivo puede ser “No merendar haciendo los deberes”.

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El artesano del conocimiento

Escribo el borrador de este artículo en un cuaderno de papel. Encuentro justo que sea la pluma el primer instrumento de estos reglones. Resulta que, para este mundo online vengo a reivindicar una nueva artesanía, siguiendo a los primeros pioneros.

## ¿Qué es un artesano?

La imaginación nos trae recuerdo de un señor sembrado de canas, sentando en un taller polvoriento, rodeado de penumbra y colores cálidos, aparente desorden y precisión en el trabajo. Llegan también olores de honestidad, lamentos de la pobre recompensa monetaria y satisfacción con uno mismo y su esfuerzo.La conversación del artesano empieza dulce, da frescores de alegría al saberse escuchado y acaba con el regusto amargo del que se sabe especie en extinción.

Estoy seguro de que conoces el método de producción actual, supongo que también los previos modelos industriales y quizás te hayan llegado rumores sobre “generaciones automáticas de ingresos” o “semanas de trabajo de dos horas”.

Dejadme proponeros otra cosa. Trabajar con excelencia en lo que amáis para los demás. ¿Suena a “mundo de la tarta de fresa”? Ya veréis que no.

## La excelencia es sangre.

Sobran productos mal hechos. La calidad inferior sólo tiene sentido en el mercado si son baratos siempre que, al menos, cumplan los mínimos.

¿Pero qué sentido tiene un producto de conocimiento de baja calidad? Tengo a Aristóteles, a Marx, a Hegel, a Adam Smith y tantos otros. Sí, es cierto, no todo el mundo puede leer un manual de economía, por ejemplo, y aprovecharlo. Hacen falta divulgadores y desde luego un blog es una magnífica plataforma para ello y no hace falta ser un científico puntero para divulgar ciencia, ni filósofo para hablar de filosofía.

Y es que tengo también muchos medios -blogs, periódicos, libros, programas de televisión como Redes- de muy buena calidad a coste cero o casi. ¿Para qué necesito leer pamplinas a medio pensar?

## Líneas maestras.

Debo prohibirme producir contenidos de baja calidad, lo que en la era de la información llamamos ruido. Para ello debo ser organizado, apasionarme en mi labor y controlar procesos y resultados.

Contesto ahora, antes de que se me pregunte la razón del aparente fracaso de la calidad. ¿Por qué encuentra la gente más valor en las telenovelas que en Rilke? Ya sé, las telenovelas pueden tener también su calidad y sí, también sé que estamos comparando peras con tuercas, pero la respuesta se encuentra en la política de comunicación.

¿Dónde se anuncia Rilke? ¿Qué marca deja -en presente- hoy? Sólo los intelectuales, los aficionados a la poesía y algún aspirante a aficionado como yo, le recordamos y disfrutamos de él.

## ¿Podemos competir con la industria?

Nuestro feliz artesano con conversación de regusto amargo no pudo competir con la industria. ¿Y un artesano del conocimiento? Ya no tiene que andar solo; puede conectar con otros artesanos, e incluso con la industria -que ya no tiene que ser enemigo- y forjar alianzas más o menos permanentes. Tiene en su ordenador un herramienta casi tan sofisticada como la de cualquier empresa. Puede conectar con todo el mundo, dejar su huella. Sin más barreras que las del idioma y cultura – y ni estas son insuperagbles- puede posicionarme en cualquier lugar. No busca derrocar a la industria, no lo necesita, pero puede hablar de igual a igual.

No llegará sin esfuerzo y sin un buen hacer. Si quiero comunicar en Argentina, deberé encontrar la manera de comunicar a los argentinos. Si quiero hablar a los indonesios, tendré que desarrollar empatía con su cultura. Pero, como ya he dicho, no tengo que hacerlo solo.