Slowly, una red social interesante

Slowly[1], la APP social, me está gustando mucho. Funciona con las siguientes particularidades:

  1. Escribes para una sola persona
  2. Dicha persona puede haberte encontrado al azar
  3. Tu mensaje tarda horas, no un instante, en llegar a tu interlocutor
  4. Una vez enviado un mensaje no se puede corregir ni editar.

Esto hace que tiendas a escribir como se escribían las cartas antiguamente, despacito, bien y con el suficiente contenido como para que merezca la pena la espera.

Por otro lado te abre a personas a las que, de otro modo, nunca hablarías. Slowly intenta conectarte —si eso quieres— con las personas que comparten tus intereses, pero no solo con las que piensan como tú.

¿Funciona?

Bueno acaba de empezar como hace una semana y es muy pronto para decirlo. Pero de momento todo son felicidad y rosas. Es bonito estar en el autobús y llegarte con delicadeza una carta de dos folios que requiere leerse con cuidado. Descubres a una persona que comparte sus sentimientos sobre una vida realmente interesante, no fabricada para Instagram. Cosas como «me siento solo» y no «mira lo genial que soy». Todo parece, la palabra es parece, más honesto y sencillo.

Si de estas palabras deduces que me gusta, he de decir que, provisionalmente, sí. Es lo más parecido que encuentro a una red social minimalista (Twitter no lo es) y a la vez de web slow. Que bueno, es lo que hago, así que, ¿cómo no iba a darle una oportunidad? Sin embargo todavía es demasiado pronto para dar un veredicto.

¿Alguna cosa mala?

De momento me apunto que escribir algo largo en un móvil no es tarea grata. Donde esté un señor teclado… pero afortunadamente tiene versión web, así que muchas veces espero a llegar a casa para contestar las cartas cómodamente.

En conclusión…

Esto es lo que os puedo decir por ahora. No daré todavía mi recomendación en sentido alguno, porque sencillamente no tengo la suficiente experiencia para comentar en un sentido o en otro. Me apunto para dentro de tres meses dar una evaluación más completa, ya os contaré qué pienso de sus efectos a largo plazo.

Miguel de Luis Espinosa