Manten las resoluciones

CC James Jordan

Uno de los trucos para mantener las resoluciones de año nuevo es mantenerlas. Me explico. Empieza uno tan feliz a cumplir la resolución y te encuentras conque, en realidad, pues mira no era tan difícil.

Un ejemplo: correr. Quedaste contigo mismo en correr todos los días 1 kilómetro. Y sales los primeros días tan feliz y mira, oye, es que como que puedes dos. Y vas a por los dos kilómetros, y los corres, y los terminas y te sientes como el señor de las carreras. Estás casi como esperando a que venga un señor a llamar a tu puerta para otorgarte la medalla al mérito deportivo.

Pero luego pasa una cosa: la fatiga. No hablo del cansancio propio de correr y de las agujetas, sino que resulta que justo después de correr te llaman para que hagas la compra “porque se me ha pinchado una rueda” o “he tenido que ir a recoger a Don Clientón Incordiez”. Esto pasa una vez, dos, tres y sientes como si tu resolución te estuviera comiendo la vida.

A mí me ha pasado muchas veces y al final, la mejor medicina que he encontrado es bajarme del burro a tiempo. Vuelvo a mi resolución, tal cual era y si la modifico no es en medio de la carrera. En vez de eso, me relajo y aplazo la decisión para una revisión semanal o el siguiente año nuevo, si hace falta. La idea es:

tomar la decisión de modificar la resolución con la misma reflexión que la resolución inicial

Cuando hago eso no paso del uno al doble, sino voy modificando cosas. Por ejemplo un día al semana sesión doble y el resto normal. Y ya está. Y voy probando poco a poco, explorando mis posibilidades. No reculo de mi posición inicial, esa la defiendo con garras, pero más adelante voy jugando hasta encontrar el elquilibiro entre sentirme cómodo e ir mejorando.

Bueno al menos eso me va bien a mí.

Miguel de Luis Espinosa