Los estados de las cosas

Una cosa puede estar exactamente en dos estados alternativos: en su sitio o perdido.

A veces podrá ser más fácil o más difícil de encontrar, según se encuentre más o menos a la vista, pero si no está en su sitio no sabemos donde está y, por definición, está perdido.

Por eso merece la pena preguntarnos cuando vamos a dejar algo descuidadamente si el segundo que ahorramos es buen pago por perder ese objeto. Alguno responderá, no, si no lo pierdo para siempre, la mayoría de las veces lo encuentro, y tendrá parte de razón. Es cierto, casi siempre se encuentra, pero el tiempo perdido en encontrar objetos ese nunca lo recuperarás, y es mucho más del que te piensas.

¿Y sabes cuál es la causa principal de dejar las cosas por cualquier sitio? No tener un sitio para cada cosa

de Miguel de Luis Espinosa