Lo que pagaste es el precio de ayer

Pagué 9 euros para ver esta película que no me gusta. Si no la termino, habré perdido el dinero.

Y si la terminas, también, porque el dinero ya lo has perdido. Lo que queda por saber es, si además del dinero vas a perder más tiempo.

La persistencia es un valor, una necesidad para alcanzar cualquier meta que merezca la pena. Pero la persistencia se diferencia de la testarudez en que es lógica. Los objetivos en los que persistes son aún posibles y deseables. A la testarudez esas condiciones le dan igual, solo quiere ganar por ganar, o seguir intentándolo para que no digan que te has rendido. O no tener que reconocer que el fracaso se ha producido. Si la inconstancia es un cuerno de la inmadurez, la testarudez es otro cuerno, igual de peligroso.

La persistencia no es un valor cuando supone persistir en el error. Por eso hay que tirar de razones y no de emociones, o de la primera idea mal pensada antes de decidir si seguimos o continuamos [1]. La respuesta buena por defecto no tiene por qué ser continuar.

Enlaces:

  1. Sobre Abandonar o seguir adelante

Miguel de Luis Espinosa