Hoja caída, haiku

hoja caída
luce su última gala
enterrándose

Cerca del parque de mi casa un árbol permanentemente deja caer sus flores y sus hojas poco a poco, como en un otoño suave y lento. En mi pequeña isla las estaciones se confunden; no es buen sitio para haikús aunque la belleza esté en todas partes; también en el suelo y aunque las hojas caídas me recuerden a la muerte, sobre todo y casi exclusivamente no puedo evitar verme sobrecogido por su belleza.

Mientras, el resto de la gente, simplemente, pasa.

Miguel de Luis Espinosa