Hábitos de estudio: mochilas, cuadernos, lápices…

Hay un hábito de estudio que debes cuidar. Si no el resultado serán las carreras por las mañanas y algún que otro despiste. Que lo de Nobita es muy divertido en la tele, pero no cuando le pasa a uno mismo. ¿Qué hiciste los deberes pero los dejaste en tu casa? Bueno, siempre puedes intentar convencer a tu profesor, al mismo al que intentan engañar todos los días… y lo sabe. ¿Qué te dejaste el lápiz? Bueno puedes pedir uno, pero hacerlo todos los días da un poco de vergüenza.

¿Cómo evitarlo?

Con el hábito de dejar las cosas preparadas la noche anterior. Si es posible justo después de hacer los deberes. Tan pronto hayas terminado, prepara la mochila, revísala, ciérrala y ya tienes el resto de la tarde para dejar de pensar en profesores. Si lo dejas para la mañana puede ser que lo hagas muy bien, pero puede ser que te despiertes tarde, o medio zombi, o que tu hermano, padre, madre y/o demás familia te retrase. Y entonces vienen las carreras, el meter los cuadernos mal hasta que arrugan, los estuches abiertos para que los rotuladores sean libres y manchen todo lo manchable y, además, te despistes.

¿Qué hay que comprobar?

No puedo hacer una lista de comprobación para todos los casos del mundo. Este blog lo lee gente de España, México, Colombia, Argentina… y no me puedo saber todas las necesidades de todos los alumnos. Así que yo te hago una lista, pero tú te haces la tuya propia, según lo que veas necesario. Y también, si luego cambias de opinión, la cambias.

Bueno, ahí va la mía:

Lista de comprobación para ir al colegio

Adquiriendo el hábito

Ya escribí un artículo sobre como adquirir hábitos de estudio. Puedes mirarlo, pero este en particular es muy fácil de conseguir. Te recomiendo que te hagas una lista, puede ser la mía u otra que te parezca mejor y la pones en un sitio visible.

También pones 15 círculos en esa lista; cada día que prepares la mochila justo después de hacer los deberes pon una equis en cada círculo (o táchalo, o ponle una corona o hazte un poema a tu gran fuerza de voluntad, o…). Cuando tengas esos 15 círculos tachados ya sabes que tienes el hábito, ahora sólo hace falta dejar que la inercia haga su trabajo.

Felicidades, habrás adquirido un hábito para toda tu vida y podrás reirte, un poquito, cuando tus padres corran por toda la casa buscando no sé qué papel que tenían que llevar…

Miguel de Luis Espinosa