Gota de Árbol

Invierno, gris de lluvia, todo lo que da en una mañana canaria. Nos apresurábamos, con el resto de la ciudad, para adquirir en el supermercado lo que no pudimos comprar durante la semana. Tiene un resabio de angustia comenzar así la mañana de un sábado, en la que la promesa del descanso profetizada el viernes por la tarde, acaba rota en otras responsabilidades y peligros. El tráfico, siempre el tráfico, vuelve al caos primigenio y a mis prisas les añado las ajenas. A todos nos acechan los lobos y tenemos que buscar nuestra comida antes de que nos encuentren.

Sobre la luna trasera de mi coche, justo en el centro, se ha posado una hoja, con la forma que atribuímos a las gotas. Es una gota verde que trae la calma.

gota de árbol
caricia constante
mundo de prisas

de Miguel de Luis Espinosa