Un escocés siempre sonreirá

23 de febrero

El Diario de Guille es una obra de ficción. Tras varias pandemias, guerras y violencia, la humanidad está casi muerta. Guille, refugiado en una pequeña isla escocesa te cuenta sus miedos y esperanzas.

Querida persona desconocida, hoy no tengo ganas de escribir nada, será que me está venciendo la tristeza y…

¡Te lo has creído!

Ha sido el día más fantástico de toda mi vida y el universo mundial. (Exageración literaria). No, pero ha sido muy bueno porque casi hemos visto completo el sol entre las nubes y la lluvia no ha pasado de salpicaduras. Pero eso no es lo mejor, por supuesto, lo mejor es que no ha habido nada de viento, ¿sabes? Y eso significa que mamá nos dejó ir al barco encallado en la playa del norte.

Pero no fue una aventura de valor porque no le dimos toda la vuelta a la isla en el kayak, sino que Heather, Lucas y yo lo arrastramos por el valle. Laika también ayudó, tirando de una cincha con sus dientes. Como la hierba está mullida, la tierra blandita por el agua y el casco de la piragua es muy fuerte no ha sufrido nada. Nosotros sí porque en un sitio era un bog y se nos hundía los pies hasta por encima de la rodilla (Bueno, una vez solamente, la mayoría de las veces solo hasta el tobillo). Sí fue super-frío pero teníamos botas «wellies» y calcetines de lana de verdad. Y somos escoceses y ¡teníamos que hacerlo!

Hasta cantamos, algo en medio alemán que se medio sabía Lucas de montar mamuts (tengo que traducirla o inventarme lo que dice) y después nuestra famosa…

miedo no tenemos,

ni nos vamos a quejar

tenemos la sonrisa congelada

nieva sobre el hielo

y hace mucho frío

pero somos soldados del Japón

tun turutún tuntún…

hace tres días que no comemos

el agua sabe a meada

el último caballo se acaba de morir

bueno pues haremos

una barbacoa aquí

tun turutún tuntún…

miedo no tenemos,

ni nos vamos a quejar

tenemos la sonrisa congelada

nieva sobre el hielo

y hace mucho frío

pero somos soldados del Japón

Claro que como Lucas no sabe nada de español y Heather muy poco tuve que improvisar…

we aren’t afraid

nor we’ll grumble

a smile frozen in my face

it’s so very fwording cold

it’s snowing on the ice

but a Scot always smiles

Lo de fwording es una palabra de mi invención para no decir otra palabra. La que empieza por f.

toon toorawtoon toontoon…

our food is pretty lame

just old smelly seaweed

tea tastes just like fresh pee

our last horse isn’t breathing very much

mates, we’re ‘aving foal roast right now

toon toorawtoon toontoon…

we aren’t afraid

nor we’ll grumble

a smile frozen in my face

it’s so very fwording cold

it’s snowing on the ice

but a Scot always smiles

Y ya no se me ocurrieron más cosas y ni hizo falta porque salimos del bog y llegamos a la playa. Después me monté y… bueno, como te dije ahí se acabó la aventura porque solo tuve que palear un poquito, bajarme al barco encallado, desatornillar la radio, levantarla en peso de forma muy ridícula y con riesgo de caerme, porque pesaba un montón, meterla en el kayak sin que se hundiera (ni el kayak ni la radio) y volver a la playa. Y luego volvimos a hacer lo de antes pero el camino al revés.

En cuanto a la radio pues está todavía dentro del kayak hasta que venga mamá y otros adultos a ayudarnos. No parece rota, solo un poco oxidada por lo que podría funcionar, en teoría y todo eso.

No me quiero excitar.

Lucho por no excitarme. (Pero he perdido)

¡Funcionará!
¡Funcionará!

Aunque tenga que usar la persuasión. (En inglés usar la persuasión con una cosa significa que le pegas con un martillo o haces lo que sea hasta que funcione o se destruya completamente).


Enlaces

  1. Introducción al Diario de Guille
  2. Todas las entradas

Miguel de Luis Espinosa