En las manos de Dios

El cuento que hemos visto en las películas se resumen así:

  1. Crisis. ¡Se acaba el mundo! ¡Hay un asesino en serie suelto!
  2. Se recaban datos
  3. Un super-ordenador analiza al instante y sin fallos los datos
  4. Dichos datos aparecen al instante presentados de forma relevante y comprensibles para cualquiera.
  5. Conforme a dichos datos se elabora el mejor plan de actuación posible.

Esto no ocurre así en la realidad. Menos que nunca en las crisis. Pero también en los días normales sucede que no podemos tener plena certeza de nada. Ni siquiera en estos tiempos. Por eso seguramente debamos volver a la filosofía estoica, pero también cristiana, judía, musulmana y seguramente hasta ibera de la esquina izquierda de Tartesios. Dicha filosofía se resume en dejar lo que es de Dios en manos de Dios.

O dicho de otra manera, desligarse de la necesidad de controlar lo que no podemos controlar. En vez de eso ocuparnos de lo que podemos ocuparnos y dejar todo lo demás a su propia libertad. Y si alguien no quiere seguir este consejo, lo dejo a su libertad también. Las opiniones de los demás no son mi responsabilidad, mis pensamientos, mis palabras y mis acciones sí lo son.

Miguel de Luis Espinosa