El puerto amado

Según vuelvo a pensar, me acuerdo de lo leído en [Starclimber][1]. Es curioso que las novelas de literatura juvenil sean capaces de despertar en mí tanto pensamiento maduro. ¿Será que lo simple no tiene por qué ser simpleza?

Pues bien aquí tengo una reflexión inspirada en ese libro, no está explícita en ninguna de sus páginas, pero se extrae del conjunto. Sí, es posible triunfar en casi cualquier cosa si hacemos todo lo posible, ponemos a trabajar creativamente todos nuestros recursos y tenemos un punto de _suerte_, pero ese triunfo nunca acabará de satisfacer, siempre sabrá a oportunidad perdida, nunca apagará el anhelo de hacernos quienes en realidad somos. Y es que es cosa muy diferente tener alma de artista a estar pintando.

Triunfa quien llega al puerto amado.

[1]: /cruse

de Miguel de Luis Espinosa