El fracaso existe

Estoy cansado de escucharlo: “El fracaso no existe”. Ya, y tampoco existe el frío, sólo la falta de calor pero se te congelan los dedos. Pues mira, lo siento, aunque tengas miedo al fracaso. Aunque tengamos miedo juntos, aunque esta sociedad pondere exageradamente el valor del éxito, el fracaso existe, y no pasa nada.

Creo que es mala idea decirle a quien llegó el último que el fracaso no existe. Me parece que es no respetar su dolor. Es como si se te muriera tu madre y te dijeran que no está muerta en realidad. O que te desahuciaran y te dijeran que en realidad no estás en la calle, sino viviendo una experiencia. Ya, claro, pero no la que quisiera estar viviendo.

## pero no es para tanto…

Yo fracasé, he fracasado y volveré a fracasar. Y no pasa nada. Existe el fracaso pero también la indómita esperanza, la voluntad salvaje de no darse por vencido, el gozoso convencimiento infantil de que siempre se puede aprender e incluso la aceptación del fracaso como alternativa.

Maldito es el éxito a cualquier precio. Maldita es (fíjate que he dicho es y no sea) la vida de quien antepone el éxito a la felicidad, o a la ética y a los principios.

Sí el fracaso existe, pero por mucho que intente engañarte nunca es más fuerte que tu. Y si lo sé es porque yo también me he meado en la cama, yo también he fracasado.

Y adelante

de Miguel de Luis Espinosa