Cómo hacer desaparecer tu credibilidad

Vale, vale, vale… si no hubiera prometido hacer una entrada en este blog cada día. ¿Quién me mandaría? Voy a hacer una cosa que detesto hacer, criticar. Pero es que no se me ocurre otro tema.

Se trata de una entrada en un blog que se supone es para advertir de ciertos timos literarios. Lo visité buscando referencias de una editorial pero lo que me encuentro es una diatriba contra unos críticos que el autor del blog tuvo. Y a reglón seguido, literalmente, otra diatriba contra la literatura española. Y aquí me refiero precisamente a la literatura escrita en lengua castellana en el Reino de España. Y fueron diatribas divertidas de leer, por más que me preguntaba a santo de qué venía todo aquello.

Se suponía que iba a advertir contra las prácticas abusivas de ciertas editoriales. A eso había llegado a su blog, no a leer una crítica emotiva pero sin argüir razonamiento ni alegar prueba alguna de toda la literatura de un país. Y de postre toparme con un desprecio, también carente de razonamiento o prueba, a la obra de J.K. Rowlings.

Que a lo mejor también tiene razón y todo. (No, en lo de Rowlings no.) Pero francamente, desde mi pequeña isla, no entiendo esas pequeñeces.

Miguel de Luis Espinosa