Publicado en estudiantes, realización personal

Empleo: lo que hagas en la red importa

He declinado una oferta de empleo. Era una buena oferta, pero he preferido mi plaza actual de funcionario.

Sin embargo eso es problema mío.

Lo interesante es me encontraron por lo que he hecho en Internet; en esta web y en otras. No he estado buscando activamente empleo.

Obviamente, hubiera aumentado mis probabilidades si hubiera estado buscando activamente empleo. Así, que sí, tendréis que haceros marketing. Pero esto os lo digo para que sepáis que lo que hagas en la red importa.

Haz cosas buenas, hazte visible y sigue buscando, pero déjate también encontrar.

Publicado en estudiantes

¿Cuántas horas recomiendas para una oposición?

Ayer me llegó esta pregunta. La respuesta es muy sencilla.

Todas las que puedas, todo lo que puedas.

Una oposición, lo vengo repitiendo desde hace mucho, no es como el instituto o la universidad. No existen unos mínimos que debas pasar y ya está. “Aprobar” no sirve para nada sino para el auto-consuelo personal. Una oposición es una competición en la que quien saca más puntos se lleva la plaza.

Por tanto debes prepararte como los deportistas. Todas las horas que puedas, con los mejores “entrenadores” y con la mayor intensidad posible.

Publicado en estudiantes, productividad

Estudiando para que se te quede

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CC -by GWP

Estudias, parece que aprendes pero se te olvida. Es esa sensación tan mala cuando vas al examen y crees que te lo sabes todo, hasta que te preguntan. Pasa sobre todo cuando haces un maratón de estudiar de una sola asignatura. ¿Qué puedo hacer para que se me quede lo que estudio?.

No me entiendas mal. A veces no queda otra que echar muchas horas de estudio. Así que si tienes que hacerlo, hazlo. Eso sí, recuerda que las grandes sesiones de estudio de una sola cosa durante hora solo sirven como medida de emergencia. Para salvar el examen, nada más, pero no cuentes con que lo vayas a retener dentro de dos semanas.

Sin embargo, en esas emergencias, una vez que has puesto algunas horas puedes llegar a sentir que ya “te lo sabes como para aprobar”. Cuidado. Ese es el peor enemigo del estudiante. Es muy común. Te pasa a ti, a mi, a tu amigo y a la chica de al lado. ¿Resultado? No puedes confiar tus notas a una sensación subjetiva. La frase de: _”pero si me lo sabía”_ no sirve para nada.

Solución de Emergencia ante el examen
“El bote salvavidas”

Muchas veces oirás a personas que desaconsejan estudiar el último día. Es un consejo que generalmente tiene sentido: estudiar atropelladamente el último día solo consigue atrapar los conocimientos muy brevemente. Es más, si te pasas, el cansancio puede hacer que rindas mucho menos en el examen; sobre todo si es un examen complejo, de los de pensar, relacionar y hacer problemas.

Pero, puede haber circunstancias extraordinarias que lo requieran. Por ejemplo: si sabes que no vas a aprobar, o tu preparación es deficiente. En ese caso, no lo dudes, lucha. Estudia, examínate y vuelve a repasar.

Pero recuerda, es una barca salvavidas, es una chapuza, una salvación por los pelos (y eso con suerte). Nada más. El examen debería haber estado preparado bastante antes. Vamos a centrarnos en ello.

Estrategia de Estudio para el examen
“El barco”

Prueba tus conocimientos

No hace falta que hagas un examen completo, pero sí hazte preguntas y respuestas.

Examinarte no es perder el tiempo; es ganarlo porque, al hacer el esfuerzo de recordar:

  1. Es más fácil que se te quede
  2. Tienes que re-elaborarlo con tus propias palabras
  3. Sabrás lo que sabes
  4. Sabrás lo que no sabes
  5. Podrás repasar precisamente lo que no sabes
  6. Te será más fácil recordar
  7. Te lo pones difícil ahora, para que te sea fácil en el de verdad.

Recuerda: examinarte a ti mismo lo es todo

Variado

Huye del aburrimiento. A tu cerebro, no lo sé si lo conocerás, no le gusta la monotonía.

Por eso, siempre que sea posible, ve cambiando de asignatura o de tema. No dediques horas y horas a lo mismo. Aunque parezca lo contrario, estás aprendiendo mejor.

Un horario de estudio puede ayudarte. Supón que dedicas tres horas[1] cada día al estudio. Si no tienes horario es muy fácil que caigas en una de estas dos trampas:

  • Trampa Uno: Solo haga uno
    Te pones a estudiar algo y… cuando te das cuenta, no te queda tiempo para lo demás.

  • Trampa Dos: Mi fiesta y mis caprichos
    Te pones a estudiar lo que más te gusta… y nunca lo que te da miedo. Eso se llama Procrastinación.

Para evitar eso, usa un horario, un reloj, y programa lo más difícil, lo más feo, lo que da más miedo, lo más “sapo”, al principio.

[1]: Dije tres por decir algo. El tiempo de estudio “regular” depende de tantos factores que no puedo dar un consejo para todo el mundo.

Asegúrate de que lo has entendido

Es mucho más difícil recordar algo que no entiendes. ¿Nunca has tenido la experiencia de tratar de aprender una canción en otro idioma? ¿Verdad qué es mucho más difícil recordarla que en tu lengua natal? Eso es porque lo entiendes peor (o nada en absoluto) y a tu cerebro le es más difícil hacer las conexiones.

Una forma de asegurarte que lo entiendes es imaginar que tienes que explicárselo a alguien de un curso inferior al tuyo. Si te cuesta explicarlo significa que no lo entiendes muy bien. ¿Lo bueno? Entre más veces intentes explicarlo, mejor te saldrá.

Intervalo Repasa

  • Estudia una cosa.
  • Deja pasar un Día. Sin estudiar esa cosa, puedes estudiar otras
  • Hazte una prueba. No tengas miedo, es normal que te cueste recordar cosas. Lo bueno es que el esfuerzo de recuperar la información hará que te acuerdes mejor la próxima vez. Repasa lo más importante.
  • Deja pasar un día o dos y vuelve a hacer un repaso.

Así hasta que tengas seguridad.

Para repasar empieza con un examen, para saber qué te queda por saber. Aprovecha para hacer el esfuerzo para recordar, incluso de aquello que te sepas peor. No tengas miedo a equivocarte: los errores son parte del aprendizaje, parte del proceso de aprender. Recuerda: el que no se equivoca no está aprendiendo.

Estudia, concentrándote en lo que no sabías y termina, con un examen breve.

Practica

En asignaturas como idiomas o matemáticas es esencial practicar. Saberse la teoría no basta, nunca ha bastado y nunca bastará. Debes practicar hasta _saber_ que lo vas a hace bien en el examen.

Fíjate que no sólo estás estudiando para este examen, sino para todos los que tengas en tu vida. Porque precisamente en este tipo de asignaturas lo que llaman “la base” es muy importante. Y no solo en los estudios, sino en el mundo real.

Pero lo bueno es que la práctica, (si no es la que consiste en aprenderse exámenes resueltos de memoria), sirve para entender y recordar la teoría. El truco es estudiar un poco de teoría y practicar inmediatamente y entonces, repasar la teoría.. Así se queda mucho mejor.

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Nuevo curso, mejor oportunidad

Comienza un nuevo curso. Tienes nueve meses de oportunidades; que comienzan el primer día. ¿Qué se puede hacer con ellas para mejorar?

  1. Creer que tú también puedes
  2. Tomar la responsabilidad. (Un paso de madurez)
  3. Averiguar qué ha fallado
  4. Hacer hoy pensando en el futuro
  5. Descubrir cuáles son las causas profundas (la verdad)
  6. Mejorar las técnicas que usas para estudiar
  7. Aprende a organizarte (pista: no es tan fácil como parece)

Todo esto lo iremos explicando poco a poco. Pero, creo que tú también puedes hacerlo. Toma la responsabilidad y averigua (pista: no adivines, investiga) qué ha ido mal (o podría haber ido mejor). Ten presente que las reflexiones de hoy te valdrán para el futuro, para descubrir cuáles son las causas profundas (nadie es “tonto y ya está”, ni “gandula y ya está”) y vete buscando información en técnicas de estudio y organización personal.

Este esfuerzo no es solo para el curso, sino que te ayudará toda tu vida. (Va en serio, lo sé por experiencia).

Publicado en estudiantes, productividad

Cinco – Tu propia agenda: manual de instrucciones

Tu propia, personal y barata agenda

El cuaderno-agenda, ¿qué es?

Una agenda personal que haces tú mismo, usando un cuaderno normal de escolar, poco a poco y que sirva para que no te olvides de nada.

El cuaderno-agenda, ¿por qué?

Hace mucho tiempo que vengo dándole vueltas a la idea de usar un cuaderno normal de escolar como agenda. Mi idea es permitir que puedas organizarte incluso en esos sitios en los que no puedes usar un móvil, como por ejemplo, en clase.

Además, a veces es difícil encontrar una buena agenda, fuera de los meses tradicionales de comprarse una agenda: finales de año y comienzo del curso. Un cuaderno lo encuentras en cualquier parte, en cualquier época del año, y pueden ser muy baratos.

El cuaderno-agenda, manual de fabricación

  1. Consigue un cuaderno, no tiene por qué ser de una marca cara, uno de escolar, de los grapados, va bien. Ese es el tipo que estoy usando personal.
  2. Si quieres, pega un calendario anual en las cubiertas. Si eres estudiante, pega también el horario.
  3. Anota tu nombre y datos de contacto en la primera página, por si lo pierdes.
  4. Justo después, reserva una o dos hojas para el índice, fundamental para encontrar todo rápido. Por ahora escribe solo su título: Índice. Ya lo irás completando según entras nuevos capítulos a la agenda.
  5. Reserva otras dos hojas completas. La primera la titulas “Tareas a largo plazo” y la segunda “Eventos a largo plazo”. ¿Qué es un evento? Algo como una fiesta de cumpleaños, un examen o una visita al dentista; algo que tienes que hacer en una fecha concreta.
  6. Titula otra hoja Eventos de Abril (o del mes en que empieces) y encabeza cada línea con el número del día y un par de letras que indiquen qué día de la semana es. Por ejemplo:
    • 2 S
    • 3 Dm
    • 4 Ln “Cumpleaños de Pepe”
    • 5 Mr
  7. Titula la siguiente Hoja Tareas de Abril (o del mes que empieces). Anota _ahora mismo_ todas tus tareas pendientes junto con un [].
  8. Calendario de Abril (o del mes que empieces). Reserva media página para cada día del mes, anotando la fecha, incluyendo el día de la semana: “02/04/14 miércoles”.
  9. Mes siguiente. Repite los pasos del 6 al 8 para el mes siguiente. No es necesario que ahora prepares el cuaderno para todo el año, con dos o tres meses es suficiente, porque en el punto 5 reservamos lo necesario para atender las tareas y eventos a largo plazo.
  10. Proyecto importante. Si tienes un proyecto importante reserva un par de páginas para planificarlo adecuadamente; esto suele ser suficiente, pero si no deberías abrir una carpeta para este proyecto.
  11. Recuerda anotar cada sección en el índice, según vas completando tu cuaderno.

El cuaderno-agenda, estructura

Siguiendo las instrucciones anteriores necesitamos las siguientes hojas:

  • Índice: 1 ó 2 hojas
  • Eventos y Tareas a Largo plazo: 2 hojas
  • Eventos del mes: 1 hoja
  • Tareas del mes: 1 hoja
  • Días del mes: 8 ó 9 hojas
  • (Total por mes 10 a 11 hojas)

Con esta distribución un cuaderno de 48 hojas (96 páginas) te da para unos cuatro meses y aún sobre espacio para algún proyecto. Dos cuadernos como estos serían suficientes para un curso escolar completo.

El cuaderno-agenda, manual de instrucciones

Las agendas suelen venir sin manual de instrucciones, pero el cuaderno agenda sí que tiene. Veamos que anotas en cada sitio:

En el índice anotas simplemente las secciones o capítulos de tu agenda, con indicación de la página o páginas en que se encuentran.

En eventos y tareas a largo plazo anotas las tareas que debes completar a largo plazo (la declaración de la renta, el trabajo de fin de curso) cuando todavía no tienes preparado el cuaderno para esas fechas tan lejanas.

En los eventos del mes anota todo lo que debe hacerse en un día concreto, incluye la hora, si (y solo si) debe realizarse en esa hora concreta. No te olvides de anotarlo también, sí también, en la hoja del día correspondiente, donde podrás anotar más detalles si es necesario.

En las tareas del mes anota todas las tareas que quieras realizar este mes, acompañado de un cuadrado para marcarlo como hecho.

En el espacio reservado a cada cada día anota las tareas y eventos que tengas que realizar ese día en concreto, pero solo esos. También puedes anotar todo lo que haya acontecido en el día que quieras recordar, sirviéndote de diario; un diario muy prosaico, si quieres, pero muy útil.

En cuanto a la sección de proyecto importantes, esto varía según cada proyecto, pero al menos divide el proyecto en tareas y acciones concretas, que puedas desarrollar por separado. Por ejemplo en caso de escribir un informe podrías descomponerlo en: Buscar información en Internet, Resumir Artículo 1, Resumir Artículo 2, Redactar Borrador, Editar Borrador y Remitir Informe. Si estas tareas se dividen anota también la persona a quién se ha encargado y lleva el control de quién está esperando por quién.

Además, ten en cuenta, que lo mejor sería que aprendieras bien un sistema de productividad. Mi recomendación personal, además de mi libro, Productividad para Mentes Inquietas, qué voy a decir, es el clásico Organízate con Eficacia, o, si tu vida no es demasiado complicada, Zen to Done.

El cuaderno-agenda, mi experiencia

¿De dónde lo he sacado? De los maestros de la productividad personal y mi propia experiencia personal. Yo mismo estoy usando este cuaderno para manejar todo lo que no es “trabajo”, incluyendo también este blog, que tengo en una sección de proyecto importante. No me hace falta más porque no planifico el blog hasta el fin de los tiempos sino para un par de meses.

Al principio no tenía decidido usarlo de verdad, sino quería ver si podía ser de utilidad para otros. En mi trabajo uso un archivo de texto plano, que es lo que usaba antes para todo, pero la experiencia me ha demostrado lo agradable que es no tener que depender de ningún aparato para la vida ordinaria.

Quisiera por último aclarar que aunque he desarrollado esta estructura para un cuaderno normal de escolar, nada impide (y sería menos trabajo) usar una agenda de hojas intercambiables; especialmente te evitarías tener que escribir los números de los días, que es un poquito latazo.