Alerta implacable contra los errores


Una de las cosas buenas de la programación son los errores. O de la informática en general. Esos pitidos, esas ventanas emergentes, todas esas cosas que nos avisan que nos han metido la pata. Y que pueden llegar a ser tan frustrantes. Pero tienen, —pagado ese peaje y ese aprendizaje de lidiar con la frustración—, un efecto tremendamente positivo. El de evitar los errores.

Tanto que, por ejemplo, cuando trabajo un texto LaTeX tengo un truco. Si quiero recordar que tengo que hacer algo provoco que la aplicación de un mensaje de error. En este caso con el comando inexistente \error{}. Esto funciona mucho mejor que anotar un comentario o incluso que anotarlo en una agenda. Porque la aplicación me hace de mamá: No te olvides de…. El ejemplo que ven en la imagen es real, proviene de una historia que estoy escribiendo para un amigo. (A veces me siento un poquito nerd).

Pero quiero ahora dejar anotada la idea para poder extenderla a otros ámbitos. Y para que la tenga también usted. ¿Qué otras maneras puede haber de tener un aviso automático contra los errores?

Miguel de Luis Espinosa