86 días de programación

Hoy no he hecho mucho debido a una cita con el dentista. (Nada grave pero quita tiempo).

Pero lo que hice ha sido divertido, tres de sprites de los cuales quedó uno presentable. Tampoco es que pretenda ganarme la vida con ello, pero me gusta. Sí hubiera sido más rápido buscar imágenes pre-diseñadas por ahí, y con mejor resolución pero el punto de todo esto es a) aprender y b) auto-limitarme, dentro de la sensatez, a lo que era posible hacer en los 80. Y ahorrar memoria era fundamental (y aún este sprite es demasiado grande al meterle una transparencia para que quedara mejor.)

El original «pesa» 464 bytes y aun así sería un lujo para un ordenador de 64K, aunque en estos tiempos en los que todos somos más blanditos que el queso tierno, parezca insignificante.

Quedan otros 8 a 10 sprites por hacer y no pienso dedicarle demasiado tiempo. No voy a poner animaciones (como sí tenía el juego original) ni pretender nada más. Esto es solo un ejercicio de auto-aprendizaje. Sí que me gustaría ver un nuevo «President» publicado, pero por su autor original, Kevin Toms, a poder ser.

Miguel de Luis Espinosa