Publicado en literatura, productividad

Publicado por el propio autor

El valor es la mayor de las virtudes, pues sin ella no podemos practicar consistentemente ninguna otra

—Maya Angelou

Voy a publicar otra novela: 1000 Demonios. Falta ya muy poco; cuestión de que Joyce Anne, mi ilustradora, me remita la portada. Cuando la tenga en mi poder, remataré la maquetación, que he preparado cariñosamente en LaTeX . Pero ya os hablaré de la novela en mejor ocasión. Hoy, pretendo hablar de la razón que me dio el empujón final para, perdón por el palabro: auto-publicarme.

Mentiras, malditas mentiras y prejuicios

Fue el comentario despectivo de un periodista que aseguró, petulante, no haber leído jamás un libro publicado por el propio autor. Por lo que, supongo, no habrá leído a Beatrix Potter, ni tampoco a un servidor.

¿Qué argumentos tiene para justificar su postura? Calidad y calidad. Muchos libros auto-publicados salen mal escritos y peor editados. ¿Qué decir? Bueno, que emph{probablemente} sea verdad, pero esa creencia no justifica una medida tan radical. En primer lugar, ¿cómo sabes que un libro está publicado por el autor antes de leerlo? y en segundo, ¿qué cuesta hojear un poco el libro?

El mundo de ayer

Creo que lo que hay de fondo es una actitud trasnochada heredera de un mundo que está desapareciendo. En dicho mundo el obrero ponía el trabajo y el empresario el capital. En otras palabras, el escritor ponía la obra en bruto y la editorial la pulía hasta convertirla en un producto apto para el mercado. Si uno quería pertenecer a la casta de elegidos tenía que, primero, hacer de su obra un producto comercial —pues esto es lo que vende el comercio y no otra cosa— y, segundo, tenía que vender su obra a la casa publicadora correspondiente. Este modelo sigue siendo válido en 2014. Lo que ha cambiado es que ahora es también es posible que casi todos dispongamos del capital necesario para publicar. Lo que era una necesidad nunca fue necesariamente una virtud.

Antiguamente para salirse de este sistema uno tenía que tener el dinero para hacerlo posible. Mucho dinero. El coste, aunque asumible para una persona de clase media, solía terminar con un montón de libros en un garaje, incluidos los regalados a familiares y conocidos y el sometimiento a lo que en Estados Unidos llamaban una Editorial de Vanidad. Pues su función era, de acuerdo a las malas lenguas, servir a la vanidad de su autor para que pudiera ver su obra en forma de libro y arrogarse el nombre de escritor.

El sistema anterior tenía sus ventajas. Conseguía filtrar la mayoría de las obras de pésima calidad y descartar la mayoría de aquellas que no tenían interés para el público. Pero también se cobraba sus víctimas entre lo raro, lo original o lo que sencillamente no encajaba en la estrategia comercial de las empresas.

Conviene ahora recordar que las editoriales, y todo el mundo comercial que gira alrededor del libro, es el sustento de muchas familias. Es normal que se preocupen en ganar dinero. Sin embargo el beneficio comercial no tiene porque siempre que coincidir con el interés de la cultura o, incluso, de un grupo pequeño de personas que se van a deleitar en esa obra.

El mundo de hoy

Publicar en Internet

¿Qué es un blog sino una forma de publicarse uno mismo? No sé si el tipo del Nunca he leído un libro auto-publicado habrá leído alguno alguna vez. Si no lo ha hecho eso es lo que se pierde. Pero si lo hace, y apuesto a que sí, tendría que explicar su bonita contradicción. La mayoría de los artículos de un blog no son sino texto que podría haberse publicado en una revista o en un libro recopilatorio. Me resulta extraño, por tanto, que tenga que pedirme perdón a mi mismo por auto-publicarme en papel. ¿Qué llevo haciendo tantos años en la red?

Internet posibilita también crear medios de comunicación que son imposibles en el papel. Algo tan simple y revolucionario como un enlace nos ha permitido superar el concepto de la obra como algo único. La posibilidad de que el autor reciba respuesta de manera instantánea permite una interacción que era imposible anteriormente. No digamos nada cuando empezamos a utilizar la magia de la programación y todo el abanico de la multimedia. De toda la magia de Harry Potter, ya contamos con sus libros.

Creo que todavía no estamos sino rozando la superficie de lo que podríamos hacer. Todavía tenemos que superar la tendencia a imitar lo que podemos hacer en papel, constreñidos por la fuerza del hábito a lo que estamos acostumbrados, cuando podríamos lanzar a romper la frontera entre la literatura y las otras artes, o entre éstas y el juego. El autor podría dejar de jugar a ser un dios para convertirse en un cicerone, en un guía o en un co-piloto, o incluso disolverse para dejar al lector cobrar protagonismo.

El libro electrónico

Los lectores de tinta electrónica han cambiado el juego de la literatura. A los que nos gusta leer mucho, el libro electrónico nos permite comprar y leer a conveniencia, con la misma o mejor calidad que la mayoría de los libros de papel, con la posibilidad de llevar una biblioteca en el bolsillo y a un precio reducido.

Por otro lado también abundan los pdf. Publicar un pdf es tan sencillo como usar la opción de imprimir en pdf o exportar a pdf presente en la mayoría de los programas de escritura. A partir de ahí solo hay que subirlo a alguna web y darlo a conocer. Es verdad que es un poco menos agradable que el libro electrónico para tinta electrónico o el papel; pero esta hasta en las tabletas y los teléfonos.

La impresión bajo demanda

La impresión bajo demanda es otra opción que presenta el mundo de hoy. Ya no hace falta comprar quinientos ejemplares para distribuirlos a mano por las tiendas. En vez de eso el libro se imprime cuando el cliente compra en Internet. El precio por número se encarece algo y se obliga a usar formatos estandarizados, pero da la casualidad de que eso basta y sobra para la mayoría de los proyectos literarios.

Todo casi gratis

El lector tiene una oferta de lectura como nunca haya existido antes. Es fácil encontrar libros gratis (o casi) por doquier, legalmente y hasta en papel. La oferta ilegal es incluso más vasta y no podemos negarla esperando que desaparezca mágicamente. Por último y, desde luego no menos importante, Internet nos satura de oferta literaria que, aunque nunca cristalice en un libro, o en algo parecido, sí cumple el rol que antes cumplía el libro.

El fin del prestigio del papel

A todos estos medios debemos añadir la co-edición en el que el autor comparte con la editorial el coste de los gastos necesarios para poner la obra a la venta para generar un escenario en el que todo el que quiere publicar un libro lo hará. Da igual que te parezca bien, mal o regular. La caja de Pandora está abierta y ya no puede cerrarse. Algunas de estas editoriales, junto con algunas de las editoriales tradicionales no trabajan demasiado bien. Hay prisa por llegar a un mercado que mide sus modas en meses y esas prisas puede llevar a publicar verdaderas antologías del disparate ortográfico.

El resultado final es que ya no nos podemos fiar de un libro solo porque tenga la forma de libro. En vez de eso el prestigio de su autor y de la editorial son más importantes que nunca. Esto es, sin duda, una buena razón para buscar una editorial que te publique, pero solo tendrá sentido si esta tiene un gran prestigio entre el público y, lamentablemente, estas tienden a publicar autores consagrados. Es el clásico: no tengo trabajo porque no tengo coche, pero no tengo coche porque no tengo trabajo, me voy al…

En otras palabras un autor pequeño, como soy yo, hará bien en buscar editorial. Por eso estoy muy contento de que Productividad para Mentes Inquietas tuviera el interés de una editorial profesional. Sin embargo tampoco debe buscarse a toda costa, arriesgándose a caer en malas manos o a no ver nunca la obra publicada.

Un tesoro de oportunidades

Hoy en día es más fácil que nunca conseguir la información que necesitamos. Cualquier cosa que uno quiera aprender está, como mínimo, en Internet, y a menudo de forma gratuita. Esto hace que cualquiera pueda convertirse si no en un profesional sí, al menos, en una persona que haga lo básico lo suficientemente bien para que una persona del público no aprecie la diferencia. La tipografía es un buen ejemplo de esto y la ortografía –así es la vida– también.

Cuando esto falle, también es más fácil que nunca encontrar a la persona con las habilidades necesarias. No puedo ser ilustrador, escritor, editor y tipógrafo a la vez, pero puedo contratar a personas o empresas que cubran mis carencias. Por supuesto que podría haberlo hecho también en los años cincuenta, pero es que ahora puedo hacer a un coste mucho menor y sin estar limitado por mi lugar de residencia.

Los riesgos que corro

Cuando me auto-publique asumiré los riesgos del desprestigio y del dinero y esfuerzo invertidos. Puede pasar que todo ello no sirva para nada o que acabe peor de lo que empecé. De todas formas no conviene dramatizar. La reacción más común ante una obra mala de un autor desconocido es olvidarse de ella y del autor. Con toda honestidad creo que lo peor que podría pasar es lo que ya está pasando: que nadie lea la obra.

Creo, sin embargo, que he creado un libro digno. Lo he revisado quizás más veces de las que sería aconsejable y estoy cuidando su maquetación tanto como me ha sido posible. Por todo lo expuesto solicito a todos los que sospechen que lean un poco antes de comprar y no se dejen guiar por prejuicios. La mayoría de los autores de estos tiempos tenemos una pequeña página, un blog o algo. Por ahí es un buen lugar donde empezar. Si te gusta lo que encuentras es probable que también te guste su libro.

Publicado en productividad

Mis herramientas de productividad

Según pasa el tiempo voy adaptando mis herramientas de productividad según la experiencia que voy adquiriendo. Notad que ahora os hablo de herramientas: como sistema sigo empleando algo parecido a GTD.

Archivo f

El archivo f (por flujo) es un archivo de texto plano que contiene los proyectos y tareas del trabajo ordenados cronólogicamente por orden de llegada y estructurados.

Algo así:

Archivo f ejemplo

Reconocimiento Especialidades a Don Nemo Noexiste García DNI 999999-Ç 
    // Especialidad 32
    05 Grabar Especialidad = HECHO(6/7/2014)
    07 Remitir email = HECHO(6/6/2014)
    10 Preparar Resolución = HECHO(6/7/2014)
    20 Subir Resolución a Firma = HECHO(6/7/2014)
    30 Notificar Resolución = ESPERANDO(6/7/2014)
    
Falta Leve Don Gumersindo Tampocoexistez NIE X999999-Ñ
    // Datos en pdf -> carpeta Faltas
    10 Requerimiento de Alegaciones, etc
        10a Preparar Requerimiento = HECHO(8/7/2014)
        10b Subir Requerimiento a Firma = HECHO(8/7/2014)
        10zz Notificar Requerimiento = HECHO(9/7/2014)
    20 Preparar Resolución = ESPERANDO(interesado presente,10/7/2014)
    30 Subir Resolución = ESPERANDO
    40 Notificar Resolución 
    50 Dar parte a nóminas (en su caso)
    100 Cerrar expediente

Aquí tenemos dos proyectos, el primero es un proyecto más bien simple, un simple reconocimiento de especialidad a un maestro de primaria. Tras comprobar la documentación y ver que está conforme a la normativa y que es Funcionario de Carrera, etcétera, abro el expediente de reconocimiento. Como ya no suelo equivocarme en estas cosas, lo primero que hago es grabar provisionalmente la especialidad en el registro personal del docente y luego le mando un email a la interesada informándole de los pasos. Hecho esto redacto la resolución (sí con formulario) y la subo a aplicación de firma electrónica. Firmada que sea, la notifico a la interesada.

Como puedes ver en este primer caso ya he HECHO casi todo el 6 de julio y está pendiente de firma. (Normalmente tarda un día o dos en firmar. Si tarda más suele ser porque hay dudas o errores en la resolución)

En cuanto al segundo proyecto es un poco más complejo. Veréis que el proyecto Falta Leve Don Gumersindo … tiene un subproyecto titulado Requerimiento de Alegaciones. Esto es porque por Ley (y por sentido común) tenemos que dar una oportunidad al interesado para que se defienda. Una vez el interesado diga lo que tenga que decir entonces procedemos a estudiar el expediente.

Pues bien en este caso el subproyecto está terminando y estamos esperando a que el interesado presente la resolución (o se le pase el plazo)

Archivo d

El archivo d recoge todo lo que he hecho. Es un archivo de texto que se hace copiando y pegando los proyectos del archivo f según los termino. Nada más.

Después de experimentar me he dado cuenta que es mejor tener un solo archivo para todo lo del trabajo, así sea de hace 2 meses o 20 años. Un solo archivo. Si necesito buscar algo, solo tengo que pulsar una tecla y la aplicación me encuentra en décimas de segundos lo que a mis ojos le costaría minutos.

Vim

Para trabajar con estos archivos de texto plano podrías usar cualquier editor de texto. Incluso, si lo prefieres un procesador de texto como MsWord o un Excell. Yo uso Vim y va de fábula, una vez se aprende.

Google Calendar

Aquí anoto dos cosas: citas y plazos. Citas se refiere a todo lo que tengo que hacer un día y hora concreto (reuniones). Plazos lo que tengo que (o quiero) hacer antes de un determinado plazo. Google Calendar funciona perfectamente para eso, enviado recordatorios que me llegan al correo electrónico y al móvil.

Smartphone

Si, he vuelto a tener Smartphone y va muy bien con Google Calendar.

Publicado en ética, sabiduría

La Compasión es la Vocación

La compasión es la vocación común de la humanidad. Cuidado que no me refiero a que una artista tenga al arte como vocación principal y a la compasión como accesoria. Tampoco tiene el médico la medicina como vocación principal y la compasión como un añadido necesario. No, ellas, ellos, tú, yo y el niño que corretea en el parque tiene a la compasión como vocación principal; todo lo demás ha de servir a la compasión.

La belleza de todo está en la compasión. La mirada compasiva descubre belleza en todas las personas, en todas las cosas y en todas las situaciones. No es una mirada bobalicona que ve el mal y lo ignora como el juez corrupto, ni que acepta lo que hay sin esperanza de cambiarlo. Al contrario, precisamente porque la compasión es capaz de descubrir belleza donde la mirada del miedo solo es capaz de quedarse con lo que asusta. La compasión es esperanza.

La compasión en la mirada

Te propongo un ejercicio en mirar con compasión. Deseo que lo intentes porque te ayudará a ver el mundo como en realidad es, sin quedarte en lo malo, y ganar la capacidad de mirar más allá. Se trata de cerrar los ojos, contar hasta diez y mirar la foto que aparece a continuación con intensión compasiva. Nada más. Deseo suscitar una experiencia que me ocurrió la primera vez que tuve una experiencia intensa de compasión. Déjate intentarlo.

Sé libre. La foto tiene más de cien años. Sus protagonistas, el fotógrafo, quien pasaba por ahí y no hizo nada ya han muerto. No tienes la culpa de nada, no hay nada a lo que tener miedo, no hay nada que hacer. Sé compasión.

  1. Cierra los ojos
  2. Respira
  3. Sonríe
  4. Cuenta hasta diez
  5. Vuelve a sonreír
  6. Sé compasión. O si eso te parece demasiado abstracto piensa, simplemente, que vas a mirar con compasión.
  7. Mira
La compasión en la mirada
CC -by Kelly Short

¿Qué has sentido? Si has llegado a mirar con compasión me gustaría mucho que recordaras este estado, porque así podrás volver a él. Cuando la vida parezca horrible recuerda que la puedes mirar con compasión. Eso solo depende de ti, y una vez la mires con compasión podrás cambiar lo que pueda cambiarse. De hecho ya habrás cambiado algo, habrás cambiado tu mirada.

Publicado en productividad

Leer blogs es perder el tiempo.

Sí, incluso diría que leer no ficción es perder el tiempo. ¿Por qué? Descartemos en primer lugar todo lo que es erróneo o inútil. A esto no lo lamo estrictamente perder el tiempo porque para llegar a la información útil antes hay que filtrar todo aquello que no sirve para nada. Es una ineficiencia, vale, pero hay que lidiar con ella. Dejémoslo claro entonces: Leer información útil es perder el tiempo. ¿Suena raro? Tiene usted mucha razón, pero déjeme explicarme.

Leer sin hacer

Examinemos primero el caso del jugador virtual de golf. Sí, parece que me voy por las ramas, pero no. Estoy hablando de esos tipos que compran ropa de golf, ven golf por la tele, tiene una bonita colección de palos y en general hacen de todo menos pisar la hierba. A este jugador virtual leer los mejores consejos de golf le va a resultar útil. Fíjate que el problema no está en el leer, sino en las circunstancias de quien lee.

Leer sin aprender

Luego está el que vive en el campo de golf. Cuando llegas al campo podrías confundirlo con uno de los árboles, salvo porque, de vez en cuando, se mueve. El tipo también tiene una excelente colección de palos y más pelotas de las que puede contar, pero todo lleva la marca del uso. Este hombre también lee de golf, pero frecuentemente no saca nada.

Ya no estamos en la escuela.

Y como ya no estamos en la escuela no hace falta hacer grandes esfuerzos para aprender nada de memoria. Postura sin duda muy cómoda, pero que convierte a nuestra lectura en un hobby de señoritos. Leer, incluso leer y releer solo sirve para ganar una familiaridad superficial con el tema “Oh sí, lo sé todo del minimalismo, y es que todo es lo mismo” y ganar la falsa, falsísima impresión de que lo sabemos todo.

¿Te acuerdas de tus estudios? Antes del examen. “Me lo sé todo”. En el examen.”Pero si me lo sabía”.

Me pregunto que nota sacaríamos si fuéramos a hacer un examen de minimalismo y productividad, por sacar los temas de este blog.

Haciendo que leer sirva para algo

Antes que nada, una observación, la mayoría de lo que se escribe en los blogs solo te va a servir de entretenimiento. Así, deberás seleccionar lo que lees, pero de lo que te quede, de lo verdaderamente importante, de lo que quieres que sirva para algo plánteate usar este método de tres pasos. Todos son conocidos, pero cada uno de ellos vitales para que tu cerebro decida que esto, sí esto

Primero: Lee.

Deja pasar un día. Será más difícil, pero en eso está el truco.

Segundo: Resume la información. Aségurate de escribirlo, dibujarlo o hacer un esquema con tus propias palabras y tu propia forma de ser.

Deja pasar un día. Será más difícil, pero en eso está el truco. (Sí,como la otra vez)

Tercero: Aplica la información, toma esa información y transfórmala en acciones y/o proyectos concretos. Si ahora no puedes, por lo menos déjalo marcado en tus tareas pendientes.