Publicado en productividad

Control de Calidad de tus Tareas

Revisa los deberes. Esas tres palabras nos introdujeron a todos al fascinante mundo del control de calidad. Desgraciadamente no solemos progresar mucho más que ir y dar una vista rápida a lo hecho. ¿Resultados? Desde errores ortográficos grandes y pequeños hasta acabar diciendo lo contrario de lo que queríamos decir.

Llevo unos meses aprendiendo Ruby on Rails, un lenguaje de programación. En estas navidades me introdujeron al concepto del Desarrollo Guiado por Pruebas1, que consiste en establecer primero una prueba que debe superar una aplicación, ver donde falla y hacer las mínimas correcciones posibles para que pase la prueba. El ciclo se va repitiendo las veces necesarios hasta que la aplicación haga bien todo lo que se supone debe hacer.

Pues bien, en Hacker News2 me tropiezo con un artículo de Tony Osbourn3 en el que sugiere que este mismo esquema puede aplicarse a un artículo de un blog. Primero escribimos en forma de requisitos, las pruebas que el artículo debe pasar, después escribir el mínimo necesario para pasar dichas pruebas. Una vez, estemos seguros que nuestro artículo, “aprueba”, podemos pasar a una edición más profunda.

Ejemplo

Por ejemplo, para este mismo artículo, podría haber establecido las siguientes tres pruebas:

  1. Este post debe introducir al diseño basado en pruebas
  2. Este post debe expandir el post original de Tony Osburn a otras materias además del blog
  3. Este post debe programarse para 30/1/2014

Hasta este momento, supongo que he cubierto la primera prueba y, me tendréis que creer, que también he preparado la tercera. Queda la segunda, que paso a explorar a continuación. Esto va a quedar un tanto raro, pero en fin, ahí va…

Más allá de los blogs

Como podrás ver, esta forma de trabajar tiene aplicación más allá de los blogs. En primer lugar a cualquier pieza escrita, desde una manual a un libro de texto y desde un artículo a una novela. También, ¿por qué no?, a un texto jurídico, incluso una sentencia: “Esta Sentencia deberá considerar todas las piezas de prueba presentada… etc” e ir revisando punto por punto. En general, puede aplicarse a cualquier cosa que no se caiga, estropee o muera mientras la vamos haciendo. En otras palabras diseñar una casa así, está bien. Irla construyendo y ver si se cae o no, pues no tanto.

Aquí os dejo la idea.

Publicado en productividad, realización personal, sabiduría, simplicidad

En 2014 terminaré Sabia Vida

Cerrar Sabia Vida es mi objetivo para 2014, dejarla terminada y bonita

El 1 de mayo de 2014, a las 17:00, hora de Londres, publicaré el último artículo regular de Sabia Vida. Mi objetivo es que en ese día, este blog, Sabia Vida, quede terminado.

Creo que, en lo fundamental, ya he dicho lo que tenía que decir con respecto al minimalismo productivo. Quiero aprovechar este 2014 para terminar de cerrar esta obra y dedicarme a otras cosas, convertirme en, por no encontrar mejor palabra, en un artista de Internet. Seguiré apostando por el minimalismo y la simplicidad solo que a partir de ahora me dedicaré más a la práctica que a la teoría.

Creo que ya he aprendido lo suficiente para lanzarme.

¿Por qué lo digo ahora? ¿Cuatro meses antes?

Además de porque SV es una web lenta, como lo será todo lo que haga, lo anuncio ahora para que nadie lo vea como un fracaso. Cerrar Sabia Vida es mi objetivo para 2014, dejarla terminada y bonita, como quien termina una novela. Terminaré Sabia Vida para poder crecer, para poder mejorar, para crearme tiempo y espacio en el que crear cosas mejores y más bonitas, lo mismo que una vez terminé la universidad.

Dos clarificaciones

No, no borraré el blog

Así que todo lo escrito se conservará en esta misma dirección web.

Puede que aún después publique alguna cosa

Después del 1 de mayo de 2014 puede que aún publique algún artículo, pero será solo si encuentro algo que verdaderamente merezca la pena, posiblemente menos de una vez al mes, y siempre a través de la lista de correo, no en este blog.

Publicado en informática, productividad

Por qué debes aprender Vim

Hace ya semanas que escribo todos mis borradores desde la consola de comandos de mi Mac usando un programa antiguo llamado Vim. Es viejo, tiene la mala fama de ser difícil de aprender y, sin embargo, yo lo recomiendo a todo el mundo, y no solo para que edites texto o código, rápidamente.

Antes que nada, me gustaría precisar que no es tan difícil de aprender como se cuenta. Lo único es que es raro, es un programa diseñado antes de la era del ratón, y eso hace que uno se sienta un poco perdido al principio. Sin embargo, existen versiones más amigables de Vim, llamadas “gráficas” o de “GUI” que te permiten seguir usando tu viejo y querido ratón, hasta que te acostumbres a usar solo el teclado, que es más rápido. En segundo lugar, sí, Vim tiene miles de herramientas, instrucciones y comandos que puedes aprender, pero sabiéndose diez ya puedes hacer la inmensa mayoría de las cosas que haces en cualquier otro editor de texto. Y a partir de ahí, como dice el propio creador de Vim, Moolenar, te basta con aprender solo lo que necesitas.

Pero lo que me gustaría hablar aquí es de que Vim me ha servido de puerta a un mundo oculto de eficiencia informática que tenía disponible en mi propio mando, en su terminal. Resulta que, por decirlo a lo bestia, debajo de un Mac hay un ordenador Unix1 o sea que tienes de base la misma filosofía de trabajo. Y resulta que esa filosofía es muy eficiente. Gracias a ella, he programado un par de scripts super-sencillos,2 y de mis nuevos programas favoritos: mutt3 como cliente minimalista de correo electrónico (adiós, anuncios de gmail) y newsbeuter4 como lector de rss minimalista y rápido como los ángeles. Su instalación en linux es sencilla, en Mac un poquito complicada, pero basta con buscar en google “install mutt mac” o similar e ir aprendiendo. Tardarás un par de horas en aprender si no sabes nada, pero, además de los programas, habrás aprendido un montón de informática. Y una vez hayas aprendido, eso solo es el comienzo de una vida sin miedo a la informática “de verdad”.

Vim te hace eficiente

Y ahora viene lo más importante. Vim te obliga a que seas más eficiente. La mayoría de las aplicaciones modernas tratan de adaptarse a tu modo intuitivo de trabajar. Esto es, su objetivo es que un tipo que no sepa nada de informática se siente delante de la pantalla y no tenga ningún problema para usar la aplicación. Y esto que parece algo muy bonito, genera un pequeño problema: nos convierte en novatos perpetuos. Vim, por otra parte, te pone en la mentalidad de estar siempre buscando “¿cómo podría ser más eficiente?”, “¿qué puedo hacer para que esto vaya más rápido?” Y esa mentalidad una vez se te introduce en la cabeza, te persigue a todas partes y en todas las cosas que hagas. Con el tiempo vas aprendiendo en primera persona, por propia experiencia, entre pitidos de frustraciones del ordenador, que entre más tiempo dediques a ser eficiente, mejor. Resuelto eso, el trabajo se hace solo.

Esto va más allá de usar el mejor editor de texto que el mundo haya conocido. Esto te cambia por dentro. Con dolor, pero lo hace.

Notas

  1. No es exactamente así, pero digamos que comparten muchos estándares comunes
  2. De los que os hablaré el 6 de febrero de 2014
  3. Mutt en Mac [English]
  4. Artículo y vídeo
Publicado en realización personal, simplicidad

Método Natural de Ejercicio Físico: Reseña

Otro método de ejercicio físico. Otro método nuevo y “diferente” de ejercicio físico. Otro método nuevo y “diferente” de ejercicio físico que promete resultados.

Bueno, esto no, el método natural no promete resultados por ninguna parte. De hecho, su lema, “¿Para qué hacer ejercicio físico? ¡Para nada!”, parece salido del menú de una posada Hobbit.

Voy a hacer sincero, el método natural, me confundió tanto que no lo entendí. Ni siquiera hice un gran esfuerzo. Me encontré con él por casualidad, en la red. Roberto Sánchez tiene un blog, Escucha tu cuerpo cuya filosofía resuena bien con la mía. Y por esas cosas le añado a mi twitter y a mi newsbeuter. Algunas de sus cosas me parecían exageradas, pero nada como el dichoso método natural.

¿Qué tengo que trepar? ¿Con mi peso? ¿Y mi lesión en el codo? Lo siento, no quiero morir. Yo me quedo con correr, con mis diezmil pasitos y mi natación. Gracias. Además, HAY que ponerse esas zapatillas de cinco dedos con las que vas haciendo el ridículo. Ya me cuesta ir corriendo por ahí pensando en que todo el mundo está pensando que pueden correr más que yo, para encima hacerlo llamarlo la atención. Ya se sabe que si no estás en forma no tienes “derecho” a calzar equipo de deporte bueno.

Pero dejemos mis trabaderas mentales. Todo cambió cuando pude ver lo que era en realidad el método natural: concretamente en un vídeo. Éste.

Entonces me dije, “ah, pues esto lo puedo hacer yo también. Vamos a probarlo.”

La prueba me divirtió lo bastante para comprarme el ebook, que me pasé a formato kindle con Calibre —Robert, tío, podías hacerlo tú, que no es tan difícil— y hacer que se convirtiera desde entonces en mi método principal y favorito de ejercicio. Aquí viene un extracto de mi diario de ejercicio, que es una versión adaptada a mí y a mi vida del método natural.

30/12/13 lun
Una sesión ligera, carreras a distintos ritmos, algo de saltos, algunas flexiones de brazos, básicamente pasar el rato, unos niños se las apañaron para meter un cuadricóptero teledirigido entre las ramas de una palmera. Trate de ayudar, pero no hubo manera, seguí corriendo
31/12/13 mar
AM Salí con los sobrinos al parque. Corrimos, saltamos para evitar las baldosas blancas, escalamos, corrimos por los columpios, exploramos para buscar animales, encontramos mirlos y gorriones, también palomas. Aprendimos sobre la inercia, los dragos y los cardones
31/12/13 mar
Una sesión corta, pero vital, carreras, saltos, flexiones, bastante de equilibrio y un poco de arrastrarse, no mucho por lo del codo
01/01/14 mié
AM una sesión de duración normal. Carrera y caminar, saltos, trepar, montones de sonrisas, algo de gateo y arrastre, no mucho porque la hierba todavía estaba mojada
06/01/14 lun
Una sesión estupenda, carrera, andar, saltos, algo de trepar y equilibrios, también lanzar. Bastante divertido
07/01/14 mar
Sesión variada, con bastante de lanzamiento de piedras y carrera por terreno irregular, un poquillo cansado, deben ser las fiestas

El libro en sí, está bien escrito. Dice el autor que no es un escritor, pero a mí si me lo pareció porque estaba leyendo cosas y las entendía y hasta me parecía ameno. No es Shakespeare, gracias a Dios. Es un libro de ejercicio físico, está bien hecho, ¿qué más quiero?

No es un libro demasiado práctico, sino que más bien ahonda en los fundamentos del método. Tampoco se refiere a demasiada teoría. Toda la preocupación del libro es que entiendas las razones y los elementos principales para que puedas adaptar el método a tu cuerpo y a tu vida. O sea que trepar no tiene por qué significar irte al rocódromo, ni arrastrarte significa pasar bajo alambre de espino, ni correr esprintar durante cientos de metros. Si solo puedes andar, anda, y ve variando, ve cambiando de ejercicio, de superficie y de ritmo. Piensa en lo que harías si estuvieras en la naturaleza, piensa en lo que tu cuerpo está diseñado para hacer y en cómo está ahora mismo.

Pues el libro es eso mismo, pero mejor explicado y más fundamentado. Ah, y tiene parte polémica, cuando se mete con los deportistas de competición. Jugosita para los ateos del fútbol profesional como yo.

Por cierto Robert, cuando vaya por tu tierra me debes un café, o una clase, a elegir. A ver si te vas a creer que este post es gratis.

Publicado en realización personal

¿Cómo sé qué he adquirido un hábito?

Una vez me comentaron que bastaban quince días para la adquisición de los hábitos. Estaba de monitor en un campamento de verano con niños, de los que se llama, o llamaba, en riesgo de exclusión social, en vulgo, que las cosas en casa iban mal, y me trataban de motivar para que los niños se limpiaran los dientes. Lo que está muy bien, dicho sea de paso, pero francamente, la cosa se me antojaba demasiado optimista. Sobre todo porque a mí mismo, y con una madre constantemente recordándomelo, me costó bastante más tiempo.

No voy a jugar a sicólogo, pero me parece que todo va a depender de las circunstancias y deseos de cada uno. No es lo mismo desarrollar el hábito de escribir todos los días, si uno es escritor profesional, aficionado, si está en camino de serlo o si simplemente intenta dar el pego.

En el primer caso, quince días sobran, en el segundo bastan, al tercero le costará bastante más y en cuanto al cuarto, más le vale no lograrlo.

Quizás por eso deberíamos tomar el tiempo, esos quince días de los que me hablaron, el mes que he leído en Zen to Done1

o incluso el año que descubrí en algún blog2, solamente coma una referencia, como una llamada a revisar si, en realidad, hemos adquirido el hábito o no.

Criterios para ver si tenemos el hábito

  1. Frecuencia: ¿lo haces con la frecuencia comprometida? Si te desvías más de un 70%, problema…
  2. ¿Cómo te sientes?: Si lo único que te mueve es la fuerza de voluntad y la motivación externa. Si no corres por el placer de correr, no escribes por el placer de escribir, no estudias por el placer de aprender, etc, problema…
  3. ¿Cómo lo haces?: Si no hay intensidad, si lo haces pero “rapidito”, si solo estás esperando el momento de dejarlo, problema…
  4. ¿Cómo te sientes antes y después? Si te tienes que empujara para hacerlo, si lo vas dejando para el final, si después te sientes culpable, o triste, o que estás perdiendo el tiempo, problema…
  5. ¿Es automático?: ¿Lo haces sin pensar, o tienes que recordártelo?

Si las preguntas anteriores te hacen pensar que el hábito no está consolidado, sonríe, no te culpes de nada y busca soluciones. Sobre todo, intenta que el hábito no sea un “polizón” en tu vida, sino que tenga sentido en ella. Y sobre todo, no es una carrera. Aunque no sea perfecto, cada día haciendo un hábito nuevo es una pequeña victoria, un ladrillo más en la casa que te estás construyendo para toda la vida.


1. Zen to Done, Resumen Extenso
2. Creo que fue en Homo Minimus, pero podría estar equivocado.

Publicado en sabiduría, simplicidad

La Web Lenta

¿De qué va todo esto?

La web se mueve a un ritmo increíble, y cada vez más demandamos servicios en tiempo real. Como la red está siempre viva, los usuarios han llegado a esperar feedback instantáneo. Lo que es más, al ser consumidor de servicios web, nos vemos inundados de notificaciones de dichos servicios. Bienvenido a la red rápida. Exigimos tu atención. Aquí, allí y en todas partes.

La slow web, la red lenta es simplemente esto: no es la fast web, no es la red rápida.

Creemos que el movimiento Slow Web, como el movimiento de la Slow Food, es un verdadero avance. Deseamos ser buenos ejemplos de aplicaciones Slow Web. También deseamos adentrarnos en la sicología y en las razones que apoyan a la Slow Web.

Filosofía

la gente no debería ser esclava de Internet

En último término, la filosofía que subyace al movimiento Slow Web (en este momento) es que los usuarios deberían tener una vida. Esto es antitético a los principales motivos de la fast web — la idea de la gratificación instantánea, o sea, “quiero retroalimentación y lo quiero ahora”. Aunque, con certeza, haya aspectos meritorios en una Internet en tiempo real, la filosofía del movimiento Slow Web es que los usuarios no deberían ser esclavos de ella.

Los hábitos se forman por virtud de bucles de retroalimentación. Los hábitos que nos enganchan a un goteo intravenoso de retroalimentación constante desde Internet, nos llegan a incapacitar debido al ingente cantidad de información en circulación. Por tanto, creemos que la fast web está creando círculos viciosos que degradan nuestra eficiencia y productividad a largo plazo.

Creemos que cada uno debería hacer aquello en lo que cada uno es mejor, en vez de ser cebado con información y apresurado a responder instantáneamente.

Creemos que diseñar nuevas soluciones a un problema tan fundamente como este, es comparable a tratar los síntomas y no la enfermedad. Creemos el verdadero progreso está en la dirección de la Slow Web.

Recursos

  1. The Slow Web, de Jack Cheng
  2. The Slow Web de Rebecca Blood —uno de los primeros artículos publicados en Internet sobre la Slow Web

Contribuye al Manifiesto

Este manifiesto está sujeto a cambios constantes, tiene su repositorio en GitHub y es una adaptación del original en lengua inglesa. Cualquier aportación será bien recibida.

Publicado en productividad, simplicidad

Lento, lento, rápido, rápido

Dos maneras de ser lento

Lento 1
Hoy no, mañana. Ya, ya sé que llego tarde, sí, otra vez, pero es que… Bueno, ¡no me des prisa! Que ya lo haré. Total… Eso no importa. Ag. Ya me peino. Déjame con mis cosas. No te necesito, no necesito a nadie, pásame el pan. Vale, vale, me conecto un momentiii…iii…tooo…ooo…ooo…ooo a Internet y te llamo.
Lento 2
Hoy trabajo para que mañana esté bien. Hemos llegado a tiempo, ¿un té? No corras. Lo hago una vez y bien. Esto me importa mucho. Sé que a ti también. Lo hacemos para que dure. ¿Necesitas ayuda? Déjame un mensaje y en cuanto pueda te respondo

Dos maneras de ser rápido

Rápido 1
Ayer. Es para ayer. No llego a tiempo. ¡Tiempo, tiempo! Quiero hacer más cosas. Recuérdamelo. Todo es importante. Y lo quiero todo, ¡ya!. Mi nuevo récord… lo tengo que repetir, pero he batido mi récord, ¿genial, verdad? Bueno, ya con eso vale, a otra cosa. No puedo ayudarte, no tengo tiempo.
Hoy. ¡Que día más divertido! Aquí estoy. Venga, venga, vamos a hacer cosas fantásticas. ¡Ánimo! La vida es genial y la vida es hoy. El camino es excitante. Mi aventura siempre es ahora.

Reflexiones

  • Lento o lento
  • Rápido o rápido

¿Cómo eres?