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Productividad para mentes inquietas tendrá una segunda edición

Hace unos días, Raül, mi editor me mandó un email para decirme que Productividad para Mentes Inquietas se estaba vendiendo muy bien; casi la mitad de la tirada en poco más de dos meses. Eso me hace sospechar que habrá una segunda edición y aunque ahora mismo no me voy a poner a trabajar en ello —debido a un brazo roto—sí que me planteo ya cuatro líneas de actuación:

1. Revisión del texto: corrección de ortografía y estilo
2. Convertir algunos de los apéndices en capítulos, simplificando y unificando el estilo
3. Nuevos capítulos
4. Gráficos y esquemas explicativos

Bien esa es la idea general; espero poder explicarla en mayor detalle cuando recupere el uso de ambos brazos.

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A pesar de todo, un post más

Con lo que me cuesta escribir por lo del brazo derecho roto, me han aconsejado que suspenda la publicación de artículos en este blog. Razones no les falta para ello y entre otras que no puedo mantener el mismo nivel de calidad que antes. ¿Pero qué queréis?, yo si tengo que fallar pues fallo, pero hoy no.

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Hobby-negocio

Cuidado con las llamadas de sirenas del dinero fácil. No existe el hobby-negocio: o es un hobby, divertido, estupendo, incluso llevado con pasión o es un negocio que también puede ser divertido, estupedo y apasionante, pero en el que tendrás que trabajar aunque no quieras.

Si en un hobby estás trabajando aunque no quieras para conseguir un dinero que no vale las horas, a lo mejor deberías decidir si es un hobby o se ha convertido en un negocio. Uno u otro, no los dos.

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¡Basta!

Me está gustando mucho el libro _Enough!_ de John Naish, en español _¡Basta!_ y me gustaría recomendároslo. Es una posición moderada dentro del minimalismo existencialista que básicamente viene a decir que la mayoría de nosotros ya tiene lo suficiente para ser feliz. No hace, por tanto, falta desperdiciar la vida persiguiendo vanidades.

En su crítica encontramos los lugares comunes del minimalismo: el rechazo al consumismo y los hábitos de vida que tiene asociados: como el sedentarismo y la comida rápida, pero también del perfeccionismo personal, de la auto-ayuda sin fin y de la economía basada en el consumo; revelando detalles interesantes sobre el pensamiento de Kelsen.

El libro sabe a pensamiento original, a una perspectiva bien meditada y vivida del minimalismo como estilo de vida que es rabiosamente moderada, racional sin complejos y que bien merece una lectura.

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Una propuesta modesta

## Des-instala todos tus juegos

Siempre hay que llamar las cosas por su nombre: pasamos demasiado tiempo delante de los ordenadores. Es así, en parte por las horas que los empleamos como herramienta de trabajo o por lo útiles que son para un sinfín de cosas. Pero en otras ocasiones, muchas, nos hacen perder el tiempo. No lo perderé yo tampoco tratando de convencer a nadie sobre ese hecho: si piensas que usas el ordenador lo justo y necesario, puede que en tu caso particular tengas razón, yo me dirijo al resto de la humanidad que no es tan perefecta.

Hola peña, des-instalad tus juegos. Ya sé que son divertidos y te hacen olvidar el mundo, pero es que muchas veces, literalmente, tenemos mejores cosas que hacer; y hasta más divertidas. Vete y borra ese programa, no estará ahí tentado nuestro cerebro de simio como una fruta fácil de pillar. ¿Qué quieres jugar? Adelante, ¿qué tardas en instalarlo? ¿Cinco, diez minutos? ¿Acaso te vas a morir en ese tiempo? Piensa en todo el tiempo que esos juegos te hacen perder cada.

Des-instala todos tus juegos. Prueba, ¿qué pasa? ¿da miedo?

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Da un paso atrás

Separarse un poco del grupo, dejar de escuchar por un rato y reflexionar sobre lo que se ha escuchado antes. Decidir que está bien y que está mal. Esbozar una respuesta, aplicarla a uno mismo. Fracasar, analizar los fracasos, probar, probar otra vez y mejorar. Y cuando se vea una salida, entonces será el momento de lanzarla al público.

Pero lo primero es salirse del grupo. ¿Arrogancia? No. El flujo constante de información no nos deja aprender. Es como quien escucha a un profesor que parlotea sin parar pero que no deja a sus alumnos el tiempo que necesitan para reflexionar y re-elaborar la información que les ha dado. A menos de que los alumnos hagan en algún momento ese esfuerzo de reflexión lo más que conseguirán en convertirse en loros.