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El horario

Muchos relacionamos el horario con la escuela. Era un instrumento de poder opresivo sobre el que no teníamos nada que decir, los profesores ya lo habían decidido a su gusto; otro de los inconvenientes de ser niño.

Pero un horario, cuando somos nosotros quienes lo diseñamos sirve para orientar sirve para orientar, rápidamente nuestra vida hacia donde queremos. En otras palabras: sirve a nuestra libertad.

¿Qué, cuela?
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Publicado en productividad

Empieza ordenando

¿Qué hacer cuando te sientas confuso? ¿Cuando no sabes que hacer?

Empieza ordenando, físicamente, tu habitación, tu lugar de trabajo, tu coche, tu… Con esto consigues tres objetivos inmediatos:

1. Haces que tus cosas sean más útiles
2. **Aclaras tus ideas**
3. Descubres tesoros escondidos

Empieza ordenando físicamente y estarás ordenando tu mente al mismo tiempo.

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El truco de Seth Godin

Uno de los trucos que le he descubierto arteramente al astuto Seth es que va dejando miguitas de pan en su blog cuando está escribiendo un libro.

La cosa va de ir dejando pequeños extractos de los capítulos que escribe aquí y allá. Y bueno como parece que la cosilla de vender se le da un poquito mejor que a un servidor, pues le voy a copiar a ver si así aprendo algo

Todo esto es mi forma de deciros que a partir de ahora vais a ir descubriendo pequeñas dosis de mi nuevo libro, seguramente a no más de cien palabras cada vez, para que os quedéis con ganas y eso. Huelga decir que la versión final en papel será corregida y aumentada, y me dice mi editor que con un precio más que razonable.

Ah, y sí, probablemente se llamará “Productividad para mentes inquietas”.

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Lo primero y último

> Nota: Publiqué este artículo en Esfuerzo y Dedicación. Prometí a mis suscriptores no publicarlo en abierto hasta pasado un año. Ese año ha pasado.

La vieja pluma

Escribo desde el jardín de mi casa; una bandeja de té, un cuaderno un tintero y la vieja pluma de padre son mis únicos compañeros. De la imagen idílica sólo se escapan los esfuerzos que necesite para mojar el plumier en la tinta. Y es que, de tan escaso uso, la tinta del tapón lo había pegado al tintero. La anécdota me sirve de primer ejemplo práctico de esfuerzo y dedicación. Ante la frustración de no poder abrir y el miedo a mancharme podría haber abandonado todo el trabajo, buscar un bolígrafo o reventarme las muñecas hasta vencer la resistencia del tapón. No se me ocurrieron otras opciones.

Mi motivación me impidió abandonar; tengo un lector a quien servir y niños a quien ayudar. Si tuve esta tentación, no fue otra cosa que esa reacción al miedo que llamamos procrastinación; dejar para otro momento lo que consideramos difícil, pero ya conozco a ese mentiroso y sé como ponerlo en su lugar. En cuanto a no buscar el bolígrafo, hablaré luego; por ahora diré que la elección de los materiales tiene mucho que ver con el propósito de esta carta. Quedémonos ahora en por qué no forcé el tintero e ilustremos así un primer malentendido.

Esfuerzo y musas

Trabajo, esfuerzo y dedicación se apartan de la tozudez. Deben ser más bien imaginación, conocimiento e inteligencia. La maña también está en el arsenal de la perseverancia. De niño, inspirado por los arquetipos de las películas, llegué a pensar en el esforzado como un buey: fuerte y constante, pero necesitado de guía, falto de imaginación, carente de carisma y toda brillantez. Tanto es así que creía que debía esperar a la inspiración como quien confía en un milagro. Sin esta magia era imposible hacer nada importante; por tanto crear era confiar en la suerte de haber nacido genio. Mi superstición peor era la fe en la inspiración del último minuto.

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Publicado en realización personal, sabiduría

Seguid trabajando

Se me ha dado una oportunidad. No os diré todavía muchos detalles porque es algo muy especial y porque tampoco es el tema de esta entrada. Baste por ahora deciros que, si todo sale bien, habrá un libro en las estanterías de las tiendas que ayudará a mejorar la vida de muchas personas.

Pero vale ya de pseudo-marketing críptico.

Lo que os quiero decir ahora es que sigáis trabajando, que sigáis manteniendo alto el estandarte de la esperanza, que sigáis adelante, porque el trabajo cuando es constante da tarde o temprano su fruto. Y cuando alcanzas tu sueño te das cuenta de que todo el viaje recorrido era también parte del sueño.

Tu día también está en el calendario.

Seguid trabajando.