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¿Tiempo de hacer oposiciones?

En España estos son años de muchos opositores y pocas plazas. Dicho de otra manera, objetivamente, y siendo todas las demás condiciones iguales, hoy es más difícil obtener plaza.

Siendo así merece la pena mirar la realidad de frente y tratar de estimar aquellas personas que deberían buscar otra opción.

¿Quién no debe opositar?

1. Quiene necesite trabajo a corto plazo.

Desde que sale la convocatoria al examen, y desde el examen hasta que puedes tomar posesión puede pasar facilmente un año. Por ello quien busque en la oposición una solución rápida a un problema acuciante de estabilidad económica debe buscar otra opción.

Sin embargo, sí es cierto que pueden ofrecer un camino más rápido al empleo que embarcarse en una carrera universitaria.

2. Quien odie la Administración Pública

Quien desconfia del Estado puede tener excelentes razones para ello, pero raramente será buen fuencionario y difícilmente podrá estudiar durante meses.

En sentido opuesto, quien ame el servicio publico debe opositar, aunque éste no sea el año.

3. Quien sea inconstante.

Antes de opositar deberá resolver ese problema. O usar las oposiciones para quitarse ese problema, pero que sea pronto. Es difícil sacar plaza a la primera y más en estos tiempos.

4. Quien tenga vocación de empresario

O de cualquier otra cosa que sea incompatible con la función pública. Sí, es cierto que son malos años para emprender, pero peores para competir a medio gas con aquellos que verdaderamente quieren.

5. Quien desee mucho dinero

La función pública no ofrece los dineros que puedes llegar a ganar montando tu propia empresa.

6. Quien carezca de paciencia

Hasta que no se implemente otro modelo, de largo, lo que más importa en la Administración es la antigüedad. Sí, ya sé que ahora estáis pensando en una plaza, la que sea, pero la vida sigue tras las oposiciones y si lo que buscáis es una carrera meteórica aquí no hay.

7. Quien no esté decidido a triunfar, tarde o temprano

Sin duda la persistencia es la máxima virtud del opositor, sobre todo en tiempos de carestía. Es poco probable que saques plaza a la primera, y si lo haces lo más probable es que sea una interinidad. Calma, si sigues adelante, otros aflojarán antes que tú. Y piensa que he dicho aflojarán, con que bajen el ritmo te basta.

Publicado en productividad

Anti kaizen

Cada vez que explico [qué es kaizen](http://sabiavida.com/%C2%BFque-es-kaizen/) , me encuentro con incrédulos. Cara a cara uno siempre deja un comentario, aunque sea en forma de una mirada escéptica. No me extraña porque a mí también me costaba entender que un cambio ridículamente pequeño, aunque fuera constante, pudiera ser causa de tantos beneficios a largo plazo.

Por eso voy a pasarme al reverso tenebroso, al lado oscuro al,

Anti kaizen
Cambio perjudicial pequeño y constante.

## Anti-kaizen, ataca

Supongamos que eres un joven de dieciocho años normal. Estás en tu peso ideal que en tu caso digamos que son 80 kilos, pero que, a partir de ese cumpleaños engordes 5 gramos cada día. Veamos lo que pasa tras un año:

365 días × 5 gramos = 1,825 kilos de más.

A los 19 años pesas 81,825 gramos. Nada grave, un par de maratones y adiós. Pero supongamos que sigues así nueve años más, hasta que cumples los 28 años.

1,825 kilos x 10 años = 18,25 kilos de más.

A tus 28 años ya pesas 98,25 kilos, casi 20 kilos de más. Y ahora pasa una cosa. Te cuesta mucho más que antes hacer deporte. Además todo el mundo te empieza a incluir entre los gorditos. Incluso puede ser que pienses que te cueste mucho adelgazar. Por cada una de esas causas vas engordar un gramo más al día. Así que el siguiente año tienes:

365 días × 7 gramos = 2,55 kilos

Que sumados a los 98,25 kilos que traías hace que en la antesala de los 30 peses 100,80 kilos.

A los 38 tendrás esos 100,80 + (2,55 x 10) = 126,30 kilos.

Da miedo el anti kaizen. Me parece que voy a tener mucho más cuidado con aquello del “un día es un día”. Y es que ese monstruo no se le puede dejar libre.

¿Te imaginas despertar una fuerza así, pero para el bien? Pues eso es kaizen.

Publicado en realización personal

Infantil

Duele que te digan infantil con once años. En parte porque sabes que, en un poquito, tienen razón. Protestas y los ojos se te llenan de lágrimas.

Duele que te digan viejo con cuarenta y un años. En parte porque sabes que, en un poquito, tienen razón. Protestas y te llevas la mano a las sienes para disimular las canas.

Pero luego puedes pensar que un águila no llora porque sus alas no tengan dedos, ni el oso se preocupa de ser una bestia enorme y solitaria. Son así y usando todo lo que tienen son felices.

Quizás lo malo sería que te llamaran infantil con cuarenta y un años, o viejo a los once. Y lo divertido es que a los once se imita a los viejos y a los cuarenta y uno, a todos, nos queda un poco de infantil. A mí me queda y espero que sea la parte buena del lote.

Publicado en estudiantes

Estudiar con los apuntes

Una vez que tenemos los apuntes de clase, ¿qué hacemos con ellos? En primaria, incluso en secundaria, algunos profesores te mandan pasarlos a limpio, llegando a calificarlos. En ese caso nada hay que añadir, pues [tus profesores son tus clientes](/tus-clientes-los-profesores/). Pero tarde o temprano, tendrás que decidir cómo almacenar tus apuntes y resúmenes.

¿Cómo? Sigue leyendo “Estudiar con los apuntes”