17 de diciembre, diario de Guille

Querida persona desconocida, hoy ha pasado la cosa más extraordinaria que recuerde en mi vida. (Bueno, me he pasado un pelín). Ha llegado una carta. Vino en un barco de vela con las velas con los colores de Escocia pero no se bajó nadie. Solo dejaron una barca inflable y se fueron. Claro que entonces estábamos todos preparados con las armas por si eran de nuevo los orcos y tardamos mucho a ir a por ella. Es que podía haber sido una trampa. Menos mal que el viento soplaba en dirección a la playa Spèis así que la barca inflable acabó sobre un lecho de algas y fue fácil pillarla. Pues bien dentro había una bandera de Escocia de las grandes y una botella de plástico sellada con pegamento con una carta dentro.

Copié lo que ponía. Es esto:

No, mejor te lo traduzco. A ver si me sale bien.

Querida gente de Ristol

Lamentamos la molestia que sin duda les hemos causado. Disculpen nuestra pequeña incursión en su isla. No es nuestro propósito causar más daño ni infundir miedo. Pero ni siquiera sabemos si ustedes están ahí ni que clase de gente son. Lo mismo que ustedes podrían creer que nosotros somos orcos, nosotros debemos cuidar a nuestros hijos y a nosotros mismos de gente mala. Sin embargo, debemos arriesgarnos, debemos unirnos si queremos por una vez dejar de tener miedo constantemente. Esta situación no puede continuar.

¿Qué proponemos? Escocia. Recuperar nuestra patria, nuestro país, nuestra libertad y la paz. Para eso necesitamos encontrar y unir a toda la gente honesta. No solo porque sea bueno sino porque no nos queda otra oportunidad. Los orcos se están uniendo, tienen un líder carismático, un señor al que hacen llamar Mordor, jugando con la broma. Pero sus planes no son broma alguna, quieren una nación de esclavos, tan grande como sea posible, pretenden ser los señores de la tierra y los demás sus siervos. Han escogido por icono la bandera de la calavera y las tibias sobre un fondo rojo de sangre. No son mis palabras, sino las suyas.

Creemos que tienen ya cuatro barcos dignos de ese nombre y más de cuarenta hombres armados, sin contar mujeres, niños y esclavos. Es probable que vuelvan a vuestra isla después del invierno, también irán a por nosotros y por todos los demás. No sabremos nunca quiénes serán los primeros.

Por eso os pedimos que os unáis a nosotros. Sabemos que no podéis confiar en nuestras buenas intenciones. Y esto es un obstáculo. Sin embargo un buen gesto sería volver a izar esta Aspa de San Andrés sobre vuestro monte más alto. Si así lo hacéis os visitará nuestro mensajero, vendrá solo, sin armas y será muy joven y no desembarcará. Esperará a que alguien igualmente muy joven solo y sin armas se encuentre con él en la bahía. Obviamente les estaremos vigilando desde nuestro barco y suponemos que seriáis idiotas si no fueran a hacer lo mismo. Si todo sale bien quizás podamos empezar a confiar los unos en los otros.

Escrito en el King of Rona,

Saludos, Cullodena Ross

Y ahora todos los adultos están discutiendo si poner la bandera o no, etcétera. Heather, Laika y yo no sabremos nada hasta que vuelva Sargento Mamá con lo que han decidido. Yo opino que deberíamos ponerla. Al menos escucharlos o eso. ¿Que hacemos si no? ¿Esperar a qué vengan los orcos, aunque sean menos que los que dice la carta? La otra alternativa sería huir, pero ¿a dónde? Ya está a punto de alcanzarlos el invierno y si perdemos la isla moriríamos de hambre seguramente.

Imagen construida con fakeflag.net

Miguel de Luis Espinosa