12 de diciembre, diario de Guille

Picores cercanos

Querida persona desconocida, ¿sabes lo que trajo Lucas? ¿sabes lo que tengo yo ahora? ¿sabes lo que tiene Heather ahora? Piojos. ¿Por qué? Si es otoño, no es justo, tendrían que estar congelados de acuerdo a la ciencia de mis prejuicios que, por lo visto, estaban completamente equivocado.

¿Y sabes lo que va a pasar? Pues que no los voy a tener mucho más tiempo porque Sargento mamá me va a rapar en plan recluta. No me importa mucho la verdad, ventajas de ser chico. Aunque Lucas se está haciendo el remolón, lo que es injusto teniendo en cuenta que el problema lo trajo él. Heather dice que debería ser considerado. Pero bueno, si es un niño como yo, ya le crecerá rápido.

Gritos lejanos

Como el sol ha salido a calentar la lluvia y el viento ha bajado mucho hemos podido trabajar en las cosas normales. Así que pude aprovechar para reponer las nasas con Heather. Lucas se fue a ayudar a Sargento mamá junto con Laika. Algo le pasó a Lucas porque escuchamos sus gritos desde la playa pero mamá nos hizo la señal de no preguntar y lo hemos dejado tranquilo. No parece que haya pasado nada super-malo porque nadie parecía herido y Laika está tranquila, así que quizás fuera un mal recuerdo o un ataque de pánico o cosas de esas. Heather opina que a lo mejor pasaron cerca de las tumbas nuevas o que mamá lo presionó demasiado.

Ahora, sin embargo, está tranquilo, le hemos dado un cuaderno y se dedica a dibujar cosas con colores cenicientos que dan miedo.

(Lo bueno es que, —aunque sea un pensamiento egoísta— es que ya no soy el loco. Ahora todo el mundo le mira a él. Lo que seguro que es mala idea. Tengo que hablar con Sargento mamá).

Imagen: Madre peinando a su hijo (o Cazando Piojos) de Gerard ter Borch

de Miguel de Luis Espinosa